Un cierto toque de nostalgia, una pizca de añoranza por lo que ya se prevé como una inminente ausencia y un cierto sabor a despedida fueron los ingredientes principales de la comida en forma de homenaje que la Asociación de Víctimas y Afectados de Gaspar Arroyo rindió ayer al obispo de Palencia, José Ignacio Munilla, como agradecimiento a su trabajo y especialmente a su labor tras la explosión de gas ocurrida en Palencia el 1 de mayo del año 2007, en la que fallecieron nueve personas.
Durante el homenaje, el presidente de la Asociación de Víctimas y Afectados de Gaspar Arroyo, José Luis Ainsúa, hizo entrega al nuevo obispo de San Sebastián de un retrato realizado por el pintor palentino Fernando Escobar, que fue elegido por la asociación para pintar al que ha sido obispo de Palencia durante los últimos tres años. «¡Madre mía!», exclamó Munilla cuando se retiró la tela que cubría el retrato, tras lo que ensalzó con emoción y sorpresa la belleza de la obra, a la que buscará el mejor rincón de su despacho en San Sebastián.
Se trata de un óleo en el que Munilla aparece vestido de obispo y más pastor que nunca, ya que con una gran mano típica de un campesino o de un pastor sujeta el crucifijo que le cuelga del cuello. «Para romper con la seriedad del retrato he metido una mano de pastor que reflejo muchas veces en mis obras, porque en esta ocasión, él es pastor de la Iglesia. Conoce el mundo, sabe lo que quiere y lo dice con mucha valentía», explicó ayer Fernando Escobar, quien recordó el día que conoció a Munilla «hablando de arte en la catedral de Palencia».
«Estoy un poco abrumado, porque cuando uno es objeto de tanto cariño, no sabe si en realidad lo merece. Seguro que hemos hecho menos de lo que teníamos que hacer, y respecto a la Asociación de Gaspar Arroyo, creo que cualquiera hubiera hecho lo mismo en mi lugar. Agradezco este cariño, aunque parece desmedido, pero brota de un cariño mutuo», destacó José Ignacio Munilla durante el acto de homenaje.
Obispo y persona
El presidente de la Asociación de Víctimas de Gaspar Arroyo, José Luis Ainsúa, aseguró que la asociación que preside deseaba rendir un homenaje a Munilla desde que se anunció su nombramiento como futuro prelado de San Sebastián, «pero no sólo como obispo de Palencia, sino también como persona, porque son las personas las que deciden hacia dónde van las instituciones», según manifestó.
«No solamente estuvo a nuestro lado en el momento de la catástrofe, sino que nos ha recibido y ha atendido nuestras reclamaciones posteriores, mediando para que fueran escuchadas», explicó Ainsúa, quien en un principio pensó en una maquila o bastón de mando tradicional del País Vasco para obsequiar a Munilla, pero que finalmente se decidió por el retrato como forma de apoyo durante su mandato «en una provincia que se parece poco a Palencia», según aseguró Ainsúa, quien destacó que le hubiera gustado contar con la presencia del obispo en la entrega de las viviendas a los afectados de Gaspar Arroyo en el próximo mes de abril.