Las viviendas ya no tienen la capacidad que tenían en tiempos de nuestros abuelos y cada vez son más los que se niegan a pasar las navidades metidos en la cocina o haciendo camas para los tíos, primos o abuelos y optan por descansar y disfrutar de los suyos. La decisión de pasar las vacaciones con la familia, pero en un casa rural, se afianza como una alternativa válida ya no sólo para el Fin de Año, sino también para Nochebuena.
El presidente de la Asociación Vallisoletana de Propietarios de Casas Rurales (Avatur), Luis Rodríguez, asegura que este año se rozará el 100% de ocupación de las casas rurales en el puente de Nochevieja y augura una importante subida de reservas en lo que respecta a los de Navidad y Reyes. «Es una oportunidad que no podemos desperdiciar -comenta- y prácticamente todos los empresarios decidimos trabajar en estas fechas. Creo que año vamos a batir nuestro propio récord». La crisis no parece haber frenado esta tendencia y los 159 centros de turismo rural que mantienen sus puertas abiertas en la provincia esperan terminar el año con una alegría. «El tipo de turista no es el mismo en unos días u otros. En Nochebuena siempre son familias, mientras que en Nochevieja también hay muchos grupos de amigos y el perfil es más variado», aclara el presidente de Avatur.
Los pueblos se preparan para recibir cada año a un mayor número de visitantes y, pese al intenso frío o a las pocas horas de luz, aprovechan estas fechas para exhibir su oferta. Los alrededor de un centenar de museos y recursos turísticos que atesoran los municipios vallisoletanos abren sus puertas por Navidad, aunque con horario invernal y salvedades puntuales, y también lo hacen la mayoría de los comercios y restaurantes.
La Diputación mantiene también abiertas estos días una veintena de oficinas de turismo, -en Rioseco, Medina del Campo, Fresno el Viejo, Laguna, Mucientes, Nava del Rey, Tiedra, Torrelobatón, Villalba de los Alcores, Peñafiel, Simancas, Íscar, Mayorga, Olmedo, Serrada, Tordesillas, Tudela, Urueña, Villalón y dos en Valladolid capital- y todos sus centros turísticos, a excepción del Valle de los Seis Sentidos, en Renedo, y del barco turístico Antonio de Ulloa que, partiendo de Medina de Rioseco, recorre las aguas del Canal de Castilla hasta Tamariz de Campos.
Como ya viene siendo habitual, el barco volverá a surcar las aguas la tarde del día 5 y lo hará portando a sus majestades los Reyes de Oriente, para hacer las delicias de los niños de Medina de Rioseco y su comarca. El barco levará anclas apenas un mes después de haber suspendido sus travesías por el ramal, tiempo en el que ha permanecido amarrado en la dársena. En los próximos días será objeto de una inspección por parte de los técnicos de la Marina Mercante, que efectuarán un repaso general de todas las instalaciones eléctricas y de propulsión. Para ello, abandonará el canal y lucirá con todo su esplendor en el dique seco.
El segundo de los centros turísticos de la Diputación que estos días no puede ser visitado es el parque infantil del Valle de los Seis Sentidos. La reapertura no se producirá hasta febrero, ya que el cierre no obedece sólo a la necesidad de llevar a cabo trabajos de mantenimiento y de jardinería en el recinto, sino a los riesgos que entraña mantener abierto un espacio dirigido a los más pequeños, que oferta atracciones de madera e incluso acuáticas.
El Museo de las Villas Romanas de Almenara-Puras esperará a cerrar sus puertas a enero, con el propósito de ejecutar diversas actuaciones de consolidación en los restos arqueológicos, restaurar varias pinturas murales y llevar a cabo diversos cursos de formación de personal. La actividad del centro de retomará el 4 de febrero con la inauguración de la exposición 'Pinturas murales en el Museo de las Villas Romanas de Almenara-Puras'.
En lo que respecta al Centro de Interpretación de la Naturaleza de Matallana, tan sólo está previsto el cierre de la hostelería durante las primeras tres semanas de enero, con el propósito de sustituir la carpintería exterior de puertas y ventanas y de repasar la pintura de la instalación. La actividad se retomará el 23 con la ruta ornitológica.
Tanto el Museo del Pan, en Mayorga, como la Villa del Libro y el Centro Etnográfico Joaquín Díaz, en Urueña, no cerrarán y continuarán con su horario habitual de invierno, y en lo que respecta al Museo Provincial del Vino en el Castillo de Peñafiel, su cierre se pospondrá al 25 de enero.