Zapatero garantiza que va a resolver la situación de la activista
El presidente replica a los últimos reproches del PP, que considera que "el Gobierno quiere escurrir su propia responsabilidad"
Tras 31 días de huelga, la conocida como 'Gandhi saharaui' tiene dificultades para tragar agua y se intensifican las náuseas
Imagen de Aminatu Haidar en el aeropuerto de Lanzarote, donde cumple un mes de huelga de hambre. / Efe
Moratinos hace autocrítica
El ministro de Asuntos Exteriores ha rechazado la censura que está recibiendo el Gobierno por su gestión del 'caso Haidar'. "Nosotros somos gente seria", ha manifestado Miguel Ángel Moratinos en el Consejo de Política Exterior del PSOE. Acto seguido, el jefe de la diplomacia recalcaba que por su parte "no ha habido ninguna dejación de los principios del Gobierno o del partido en defensa de la causa saharaui", aunque también tenía que decir "con honestidad" que hay que "tener muy buenas relaciones con Marruecos".
Tras admitir que "pueden ser acertadas" las críticas que parten "del sentimiento" de que el Ejecutivo tiene que defender con más firmeza los Derechos Humanos, ha replciado que esta ha sido siempre la intención del Ejecutivo y que lo seguirá siendo "para obtener resultados".
Haidar comienza a tener problemas para beber agua y sufre náuseas
La activista saharaui Aminetu Haidar tiene ya dificultades para tragar agua con azúcar y se intensifican las náuseas tras 31 días en huelga de hambre.
"Ella está muy débil, con dificultades para tragar, con náuseas y está muy débil. Ya se va notando que tiene problemas para estar aguantando, pero es la fuerza mental y la convicción en la justicia en lo que está defendiendo lo que la mantiene. Esperemos que la resolución del Congreso tenga su peso y que la reunión de Bruselas y de lo que ha habido en Washington tenga su fruto. Es una semana muy decisiva para Aminetu", ha explicado el portavoz de la Plataforma de Apoyo, Fernando Peraíta.
Las principales fuerzas políticas del Parlamento Europeo han pactado una resolución en la que exigen a Marruecos que permita el regreso inmediato de la activista saharaui
Aminatu Haidar al Sahara Occidental. El texto, que cuenta con el respaldo de los seis grupos principales de la Eurocámara, pide a las autoridades marroquíes que restituyan a Haidar sus documentos y que respeten su "derecho a reunirse sin obstáculos con sus hijos y su familia".
El Parlamento Europeo, que votará mañana la resolución, considera que la expulsión de la activista saharaui de territorio marroquí supone una "violación flagrante del derecho internacional por parte de Marruecos". Al mismo tiempo, exige al país africano que cumpla con lo establecido en el acuerdo de asociación con la Unión Europea y "respete" a los activistas pro derechos saharauis y que garantice la libre circulación, expresión, asociación y reunión.
Los grupos políticos de la Eurocámara han acordado el texto utilizando como base la propuesta inicial del grupo Liberal, a la que se han añadido aportaciones procedentes de los documentos presentados por las otras fuerzas. El objetivo, según fuentes parlamentarias, es presionar a Marruecos, que ayer advirtió de que una resolución "desequilibrada" del PE sobre el caso Haidar supondría "un problema serio" en las relaciones.
La intervención de Mohamed VI
Sin hacer referencia a esta iniciativa europea, pero con un vínculo evidente con el 'caso Haidar', el rey Mohamed VI de Marruecos ha asegurado que su país está comprometido con el proceso iniciado en el marco de la ONU para resolver el contencioso del Sáhara Occidental, pero ha insistido en que cualquier arreglo debe hacerse sobre la base del plan de autonomía propuesto por Rabat para sus provincias del sur.
Según el monarca, la autonomía del Sáhara dentro de Marruecos podría ayudar a "la integración magrebí" además de "garantizar la seguridad y la estabilidad en la región del Sahel y el Sáhara y en el norte de Africa, preservándola de los sesgos hacia la balcanización, el extremismo y el terrorismo". Mohamed VI pronunciaba así en su mensaje a una cumbre africana que se celebra en Marrakech.
Gestiones del Gobierno
En españa, el 'caso Haidar' ha centrado parte de la sesión de control al Gobierno en el Congreso. El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, ha garantizado que va a resolver la situación de la activista saharaui y ha confiado en que esa resolución se consiga pronto. El líder del Ejecutivo se ha mostrado convencido de ello ante el pleno del Congreso en respuesta a una pregunta de la diputada de Na Bai, Uxúe Barkos, en la que ésta ha criticado el "silencio" del Ejecutivo ante la actitud de Marruecos en este asunto.
El jefe del Gobierno ha asegurado que España ha reaccionado en esta cuestión como un país solidario y de acogida que ha dado todo el apoyo que está a su alcance a Haidar. Tras asegurar que esas afirmaciones las podía hacer de forma contundente para salir al paso de determinadas cosas que ha escuchado y leído, ha insistido en que su Gobierno está desarrollando igualmente toda la tarea política y diplomática necesaria. Algo que ha asegurado que ha seguido haciendo hoy mismo desde su escaño al tiempo que participaba en el debate de la Cámara Baja sobre el último Consejo Europeo. La continuación de esas gestiones son las que le han llevado a expresar su convencimiento de que el Gobierno va a resolver el problema y a confiar en que se logre pronto.
No cree que el camino para ello fuera actuar de alguna forma que podría recibir el halago de algún medio de comunicación pero que no serviría para encontrar una salida. Por ello, ha considerado que no eran justas las críticas que le ha dirigido Barkos, ya que ha dicho que ha atribuido al Gobierno responsabilidades que no le corresponden. Zapatero ha vuelto a apelar a la prudencia y a la discreción para facilitar la solución.
"Marruecos desea mi muerte"
La actividad política gira en torno al 'caso Haidar' aunque no hay más novedades que los días de huelga de hambre que sigue sumando la conocida como 'Gandhi saharaui'. Son ya 31. Desde su protesta en el aeropuerto de Lanzarote, la activista ha asegurado que Marruecos quiere su muerte y ha denunciado la actitud de las potencias occidentales para las que "los intereses económicos son superiores a los ideales de derechos humanos".
En una entrevista con un diario argelino, Haidar sostiene que la "intransigencia" de las autoridades marroquíes y su rechazo a permitirle regresar a su ciudad de El Aaiún representan una prueba de que el Gobierno de Rabat desea verla muerta. "Ninguna duda sobre eso. Marruecos quiere mi muerte, es eso lo que quiere, esa es su gloria. Su testarudez, su huida hacia adelante no pueden ser interpretadas de otra forma", recalca. Pese a que su estado de salud es inestable y sufre varias dolencias, explica que mantiene "una moral muy alta", ya que eso le "ayuda a resistir".
Sobre la acusación marroquí, que considera que su caso es una "manipulación orquestada por Argelia y el Frente Polisario", la activista entiende que se trata de "alegaciones infundadas" de Rabat para "camuflar sus crímenes". "Si existe un complot, no puede ser otro que marroquí-español. España ha aceptado mi expulsión de El Aaiún cuando ésta es ilegal y contraria al pacto de derechos civiles y políticos de Naciones Unidas", afirma.