A los sones de su música favorita, las participantes en el campeonato de España de Gimnasia Rítmica inundaron de belleza y color el polideportivo Pisuerga. Niñas y mayores mostraron su simpatía en la jornada inaugural de ayer, que sirvió para situar a los primeros equipos y que tendrá continuidad a lo largo del día de hoy, en sesiones de mañana y tarde, y en la jornada matinal del domingo, cuando se decidirán las clasificaciones de la máxima categoría y se celebrará la habitual y emotiva ceremonia de entrega de medallas y despedida del torneo.
Once conjuntos de Castilla y León, repartidos en nueve clubes, serán los representantes de la comunidad en busca de las medallas y los títulos. Gimnasia Burgos, Gym-Pal (Palencia), Las Almenas (Ávila), Olimpya Lys (León), Rítmica de Salamanca, Rítmica Mapecca (Zamora), Rítmica Vallisoletana, Ritmo y Ritmo.com (León), C.D. Salamanca y C.D. Valladolid fueron los grandes protagonistas del desfile inaugural con sus 73 gimnastas que entran en competición y las 18 entrenadoras encargadas de diseñar los ejercicios a ejecutar, en sus distintas categorías, desde las alevines hasta las mayores de primera categoría.
Más de un millar de aficionados llegados prácticamente de toda España, al reclamo de este campeonato y como amparo de sus niñas y familiares, presenciaron los primeros compases de este campeonato y de un deporte con gran tradición en Valladolid. Simpáticas, guapísimas y con ese estilo único que infunde la Gimnasia Rítmica, las pequeñas de los distintos clubes fueron saliendo al tapiz para hacer sus primeras apariciones y sus diferentes ejercicios.
Entre la belleza de todas las participantes, destacaba la alegría de las componentes del Club Tazmania de la localidad tinerfeña de Los Realejos, algunos de cuyos acompañantes bromeaban con el frío de Valladolid «nos dijeron que hacía mucho frío y nos hemos venido con una chaqueta. Como no estamos acostumbrados» y también se mostraron irónicos en cuanto al tiempo libre para poder ver la ciudad. «Nos han dicho que es preciosa, pero con esta niebla...»
Parecido opinaban los clubes del sur de España, aunque ya más acostumbrados por sus viajes por la península, mientras que los de la parte norte estaban en su salsa. Claro que en el polideportivo Pisuerga el buen tiempo es común para todos y el buen humor reinaba entre los llamativos seguidores del Club Pamplona con sus originales pelucones azules y las llamativas camisetas rojas con las siete estrellas blancas de los aficionados de la comunidad de Madrid.
A medida que iban acabando sus ejercicios, las integrantes de cada equipo degustaban dos piezas de fruta (naranja y manzana), aunque alguna chiquilla, casi a escondidas y con cara de traviesa, se acercaba a por un bocata de queso y picaba en el reparto de las bandejas de pasteles de sus progenitores.