Awen Magic Land significa 'el país mágico de la inspiración' y Carlos Soto y Maria Desbordes tienen claro que es a donde quieren llevar a todos los seguidores de su música, sobre todo cuando van a verlos en directo. Hoy actúan en el Teatro Zorrilla y la noche promete sorpresas en esta presentación de 'Open Land', su segundo disco.
-Presentan su segundo disco 'Open Land', ¿qué puede contar sobre él?
-El primero era más celta, quizá por ser el primer encuentro. Este segundo es una exploración sobre las músicas del mundo, que es lo que más nos llama. Nos interesa mucho toda la música, desde la que se hace en Kenia a la de Japón, por ejemplo; por eso utilizamos la fusión en nuestras composiciones porque, en definitiva, somos ciudadanos del mundo.
-¿Cómo se hace la alquimia para conjugar electrónica y música del mundo?
-Delicadamente. La electrónica te da la posibilidad de dar unos sonidos, aunque nosotros tendemos a los orgánicos, pero la electrónica produce ciertos ciclos, como pasaba con algunos instrumentos de tribus, que te meten en un trance que puede llevar a un baile o una percepción. También es una manera de mirar hacia atrás y a la tierra y hacerlo más actual.
-¿De dónde viene el título?
-Es una ventana al mundo, a las tierras que existen, que finalmente es sólo una, nuestro planeta.
-Teniendo en cuenta como está el panorama musical y el general, ¿qué limites cree que se le ponen a este estilo de música?
-Creo que sólo depende de los límites individuales, porque esta música tiene vocación internacional, llama al espíritu, a la magia, a valores básicos como la bondad o la unión de los pueblos, que nos interesa mucho. Las músicas del mundo reflejan un universo donde cabe todo.
-Actúan en el Teatro Zorrilla, ¿cómo plantearán el concierto?
-En directo somos siete personas y nos apoyamos con proyecciones, así que es una actuación bastante completa. Las proyecciones las hacemos porque María canta en bretón y así se traduce visualmente todo lo que dicen las letras. Es una forma de que la gente no venga sólo a escuchar, sino también a que la música les entre por todos lados. Y, como tocamos en Valladolid, contaremos con la colaboración de algunos amigos en el escenario.
-¿Cuál cree que es el mejor sitio para disfrutar de su música?
-El sitio no es muy importante, en cualquier lugar puedes invocar a la magia. El primer disco lo presentamos por teatros, para tener la mayor atención posible del público, porque no se puede mover, por eso queremos forzar al máximo lo que el espectador recibe. Queremos que se siente y se deje ir.