Walter Viru, médico peruano con su consulta profesional en Valencia, ha sido destapado por la Guardia Civil como el cerebro de una red dedicada a distribuir y administrar sustancias dopantes a deportistas españoles. Lo realmente triste del caso es que el doctor Viru viene ejerciendo en España desde el año 2000 con la misma dudosa reputación que ahora se ha confirmado.
Su nombre salió del mundillo del ciclismo al gran público en el 2004 con las truculentas y minuciosas acusaciones del ex ciclista del Kelme Jesús Manzano. Este arrepentido del dopaje explicó que el doctor hacía transfusiones de sangre de bolsas sin identificar, e incluso en otra ocasión el mismo doctor tuvo que ser hospitalizado por automedicarse para una supuesta intoxicación alimentaria.
Walter Viru trabajó principalmente para el equipo Kelme, donde coincidió con Eufemiano Fuentes, el cerebro de la Operación Puerto, y allí desarrolló una labor muchas veces cuestionada que forzaba a los ciclistas a abandonar las carreras en extrañas circunstancias, o bien eran descubiertos en algún control antidoping que obligaba al resto del equipo a dejar la competición, o incluso algunos deportistas como el propio Manzano estuvieron al borde de la muerte por las dudosas prácticas del tenebroso galeno.
A pesar de todas las evidencias, el doctor Viru continuó su labor en Valencia e incluso salió indemne de la 'operación Puerto', donde su nombre apareció en varias ocasiones pero sin una implicación directa en las acusaciones. Quizás ello se debió a que la intervención policial se centró en la capital de España, donde trabajaba Eufemiano Fuentes, y no tanto en Valencia. Además, la desaparición del propio equipo Kelme evitó posteriores investigaciones y dejó la '0peración Puerto' con muchas interrogantes que, tres años después, van resolviéndose o aún esperan cerrarse, como es el caso de Alejandro Valverde, sancionado en Italia y pendiente del TAS.
Impunidad y detención
Y una vez superado el revuelo inicial de la 'operación Puerto', el doctor Viru volvió a retomar su actividad como médico deportivo, pero también para la distribución y administración de sustancias dopantes entre deportistas de todo tipo y a nivel nacional. Walter Viru trabajó estos tres últimos años con total impunidad hasta que el pasado mes de agosto comenzaron las investigaciones de la Guardia Civil sobre la consulta deportiva y dietética que regentaba en Valencia, en la que preparaba planes de entrenamiento, nutrición y suplementación para aumentar el rendimiento de los deportistas, recurriendo en estos planes a sustancias como la EPO, la CERA, hormonas de crecimiento y otros productos enmascarantes con el fin de superar los controles antidopaje. Tras someter a una estrecha vigilancia a este facultativo, los agentes identificaron a sus colaboradores y comprobaron que algunos de ellos regentaban farmacias en las se elaboraban y distribuían parte de las sustancias dopantes.
Gran parte de la red fue detenida el pasado martes en medio de la 'operación Grial' y desde entonces Walter Viru permanece en las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia, junto a otros dos de los arrestados. De los nueve detenidos en Valencia, sólo tres permanecen en la Comandancia, ya que solo dispone de tres calabozos, uno de los cuales ocupa Viru . Los otros seis detenidos han sido trasladados a otras dependencias.
Por ahora, los detenidos no van a abandonar las instalaciones de la Benemérita ya que aún no se ha fijado cuándo pasarán a disposición judicial, aunque seguramente lo harán muy pronto.
Ayer, la siniestra clínica del tenebroso doctor Walter Viru , ubicada en la calle Linares de Valencia y en la que su esposa -también detenida- trabaja como ayudante, permanecía cerrada y los vecinos y propietarios de las tiendas próximas desconocían que se había producido su detención.