En mayo se encontró un bulto en la mama derecha y en el mes de julio le diagnosticaron el tumor. Desde el pasado septiembre empezó el calvario del tratamiento. «La primera sesión fue horrible, me tumbó, pero soy positiva y pienso que la siguiente siempre va a salir mejor», recuerda Asunción Blanco, de 46 años.
Esta vecina de Viana desde hace dos décadas está preocupada. «El problema no es lo que me pase a mí, sino lo que lo que les pueda pasar a mis hijos, a mi familia, a mis amigos...», confiesa. «La angustia es general» -añade- «Nos conocemos todos. El caso de Sandra y su madre me afectó directamente porque somos amigas. En tres meses nos diagnosticaron el cáncer a las tres. Además, el año pasado murió otro amigo de mi edad de un tumor. Te pones a pensar y son muchos casos para un pueblo pequeño como Viana».
«No digo que haya algo, quiero pensar que no, pero quiero tener la seguridad de que no hay nada. Yo he criado a mis hijos aquí porque considero que Viana es un pueblo estupendo y quiero tener la seguridad de que nuestras familias están a salvo y que no les va a pasar nada. Yo ya lo tengo; lo que no quiero es que les pase a mis hijos», cuenta esta madre.
«En la parte de detrás de la casa hay una torre de alta tensión. Nunca había pensado que pudiera ser un problema, pero ahora no sé que pensar. La gente está preocupada y queremos que se mire todo, desde el agua hasta las antenas. Queremos que Viana siga siendo el pueblo donde, como hasta ahora, se puede vivir maravillosamente», argumenta.
«Yo llevo viviendo aquí veinte años fija pero he veraneado toda mi vida. Estamos rodeados de pinares y no hay ninguna fábrica; lo único que tenemos son antenas», señala Asunción. «Yo voy a creer al experto que venga a estudiar nuestros casos pero quiero que sea una empresa independiente. Queremos tener la seguridad de que nuestras familias están a salvo. No queremos crear ninguna alarma ni sacar las cosas de contexto pero tantos casos en tan poco tiempo da que pensar y queremos que, por lo menos, nos tomen en serio y se estudie».