Alumnos de Primaria y Secundaria cambiaron ayer las aulas y los pasillos de sus centros por el salón de plenos del Ayuntamiento para participar en la celebración del Pleno del Consejo Municipal de la Infancia. Un órgano que se reúne dos veces al año, una en mayo y otra coincidiendo con la celebración del Día Universal de la Infancia.
Los niños ocuparon los asientos habituales de los concejales para dar voz a sus inquietudes y sus propuestas para la ciudad. La sesión de ayer se centró en el derecho de los niños a la calidad de vida, un derecho que los pequeños señalaron que hay que alcanzar a través de cuatro pilares fundamentales: la protección, la provisión, la participación y la prevención.
Los alumnos mostraron su preocupación en algunos asuntos como la violencia dentro de las aulas, para lo que solicitaron no sólo más vigilancia, sino también «que los mayores nos enseñen a resolver los conflictos sin violencia y saber cómo y dónde podemos encontrar ayuda si somos víctimas», apuntó Óscar del colegio Cristóbal Colón.
Alimentación y salud fue otro de los asuntos a los que hicieron referencia en esa sesión, en la que los estudiantes pidieron más dinero para nuevos medicamentos, la investigación de enfermedades y también un aumento del número de médicos.
Ante todo, reclamaron tener voz en algunas decisiones. «Cuando creemos que algo es importante es porque así lo sentimos y nos gusta que se nos tenga en cuenta. Cuando sentimos que no nos escucháis nos sentimos un poco abandonados y somos capaces de cambiar un buen comportamiento por uno horrible para llamar vuestra atención», apuntó Laura del Cristo Rey, «sería estupendo que nuestro mundito de niños y niñas tuviera un espacio dentro de vuestro mundo de adultos», recriminó. La movilidad también estuvo muy presente en el Salón de Plenos. Los niños pidieron sobre todo la creación de un transporte alternativo al autobús para moverse por la ciudad, más aparcamientos y túneles en cruces con mucho tráfico, aunque sin duda, el mayor número de sugerencias estuvieron relacionadas con el mundo del ocio. En este sentido, propusieron la creación de más parques y zonas verdes, más carriles bici, un cine '3D' o un zoológico. También consideraron necesario avanzar en crear un mayor número de espacios sin humo o la construcción de recintos cerrados «para poder jugar cuando llueve o hace mucho frío», apuntó Hugo, del colegio Juan de Juni.
Para los alumnos también es importante mejorar la comunicación, no sólo entre los escolares y sus profesores, sino también con sus propios padres. Por último, el pleno requirió que se aumente el número de reuniones del Consejo municipal de la Infancia, que en esta sesión además conmemoró los 20 años de la aprobación por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas de la Convención sobre los Derechos del Niño que se completó con un juego de la Oca en la Plaza Mayor.