Agentes de la Policía Nacional, adscritos a la Comisaría Provincial de Valladolid, y en unión de personal de la Inspección Provincial de Trabajo, llevaron a cabo el día 18 de noviembre una inspección en un club sito en la Autovía 62 que se saldó con la detención de cinco mujeres que se encontraban de forma irregular en España.
Durante la inspección, se pudo comprobar que en el interior del club había seis mujeres y un hombre, el cual ejercía las funciones de camarero.
De las seis mujeres, tras comprobar su documentación personal, se pudo concretar que tres de ellas eran nacionales de Paraguay, dos de Brasil y una de Nigeria. Las detenidas por estancia irregular en España son la brasileña María Zelia D. S. M, nacida en 1971; Juliet P, nacida en 1979 en Nigeria, y Cinthia Carolina D. G., paraguaya nacida en 1990, mientras que las también nacidas en Paraguay Águeda F. D. R. y Zulma Beatriz G. A, de 34 y 23 años, respectivamente, tenían decretada resolución de expulsión por la Subdelegación del Gobierno en Palencia.
Violencia machista
Por otro lado, la Guardia Civil de Valladolid detuvo a tres individuos, con edades de entre 37 y 45 años, por delitos relacionados con la violencia machista, según informa Europa Press de fuentes de la Benemérita. Una de las detenciones fue practicada por agentes del puesto de Cabezón de Pisuerga, que recibieron denuncia de la esposa en la que ésta reflejaba que su cónyuge, R. S .G., de 37 años, le había infligido malos tratos físicos y psicológicos, todo ello en presencia de una menor de edad, hija de ambos.
Por su parte, agentes del Puesto de Tudela de Duero detuvieron a un varón de 42 años, A. A. G., de 42 años de edad, que fue denunciado por su compañera sentimental, con la que lleva 14 años de convivencia, por supuesto maltrato, consistente en insultos, golpes y amenazas. Finalmente, la Guardia Civil del puesto de Valladolid detuvo a otro varón de 45 años, R. G. V, tras recibir denuncia de la esposa de éste por supuestos malos tratos en una comisaría del Cuerpo Nacional de Policía. La Guardia Civil instruye las diligencias.