Compró su casa en Viana hace ocho años pero hasta hace cuatro no ha vivido de continuo en ella. Lo suyo fue instalarse definitivamente y, al mes, detectarle un bulto en la mama. «Yo creo que los tumores surgen por muchas causas, son multifactoriales. Una causa puede estar en los genes. Yo tengo antecedentes familiares, mi padre murió de cáncer de colon muy joven, sin embargo, soy la única de mi familia que ha desarrollado un tumor de mama. En el Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca me hicieron un estudio genético y no hallaron alteraciones en los genes BRCA 1 y BRCA 2; pero eso no significa que otros no estén alterados, pues del genoma se conoce muy poco. Además, en el que se expresen unos genes u otros interviene todo el entorno: dónde vive, qué come, su humor… Luego, ¿es sólo el lugar? ¿sólo el genoma? Si fuera sólo el lugar, ¿por qué yo sí y mi vecina no?», se pregunta esta ingeniera de 35 años. «Esto no exime, ni mucho menos, analizar con rigor posibles causas medioambientales favorecedoras del desarrollo de tumores, dada la incidencia de tumores de mama en mujeres jóvenes en el pueblo. A mí, aparte de la cuestión de las antenas, la que más me preocupa es la del agua. Pido que hagan un estudio serio, sobre todo de metales pesados y otros elementos que no se analizan habitualmente en los estudios de potabilidad», añade.
Se define como vitalista y feliz y asegura no estar preocupada por su hija Nuria, de cinco años, que vive y va al colegio en Viana. «¿Igual que le puede tocar, le puede no tocar», asegura. «Pero esto es algo que atañe a todo el pueblo. Se lo tienen que tomar en serio, sin prisa pero sin pausa, para poder descartar las cosan con fundamento. No vale decir que no es el agua porque es potable y así cubrir el expediente», responde ante el estudio que está realizando la Consejería de Sanidad.
«Ha habido lugares donde se ha demostrado que la contaminación del agua provocaba el aumento de casos de cáncer de mama. Leí un artículo en el que en Salisbury, Carolina del Norte, detectaron que la presencia de benzeno en el aire parecía el responsable del incremento de casos de cáncer de mama, en 6,4 más de lo esperado», comparte Raquel.