Palazuelos de Eresma es un municipio dinámico y en crecimiento, que se extiende desde el piedemonte de la sierra hacia las llanuras que circundan los alrededores de Segovia, siguiendo el valle del río Eresma. Un enclave privilegiado desde donde se puede apreciar una estupenda vista de la sierra de Guadarrama y de los montes de Valsaín. No es de extrañar que por su término haya varias vías pecuarias, caminos por los que durante años los pastores y sus rebaños han realizado sus desplazamientos. Una de las principales dificultades que encontraban era cruzar los ríos, un paso que podía realizarse a través de vados o de balsas o, cuando no era posible, se imponía la construcción de un puente.
En Palazuelos de Eresma aún se conserva el conocido como puente de las Merinas, que fue desmontado piedra a piedra y trasladado de su emplazamiento original al actual cuando se construyó la presa del Pontón. Situado en el cruce de Tabanera del Monte, en la carretera de Palazuelos a Segovia, el puente salva el paso del río en una zona en la que, en épocas que no hay sequía, el agua corre rápida y caudalosamente.
Y hablando de agua, una tradición que continúa en el municipio de Palazuelos es el de limpiar la cacera. Todos los últimos sábados de mayo, se reúnen los vecinos de este pueblo junto con los de San Cristóbal de Segovia, Tabanera del Monte, Sonsoto, Trescasas y La Lastrilla para realizar la limpieza de dos quintos de esta cacera.
Unos trabajos de los que ya se habla en documentos del año 1400. El agua llega a la cacera procedente del río Cambrones, en la denominada como 'presa madre', en el paraje de 'La Grajera'. Llega hasta la conocida como 'La Caseta', donde existe una obra artesana realizada en granito que hace el reparto de aguas en dos: una conduce la tercera parte con destino a Palazuelos de Eresma y Tabanera y la otra inicia un ramal con el resto del agua hacia las otras poblaciones. Esta cacera ha estado gobernada por dos representantes de cada población, formando la denominada Noble Junta de Cabezuelas, que coge el nombre de donde se reunían: Las Cabezuelas.
El acto de limpiar la cacera se convierte en un día festivo ya que antiguamente los vecinos se repartían a lo largo de una parte del recorrido en busca de la cruz y la media luna, las marcas que separaban la zona a limpiar. Al encontrar estos símbolos eran remarcados con el azadón para dejar constancia de que ese quinto ya había sido limpiado. Después del trabajo, los vecinos se juntaban en los alrededores de Gamones a disfrutar de las viandas y a participar en populares juegos de mesa.
Y si los vecinos de estos pueblos aúnan esfuerzos para mejorar un entorno medioambiental, los responsables municipales trabajan por dar buenos servicios a la numerosa población de estos núcleos. Además de los proyectos que tienen en cartera, este año también han conseguido subvenciones para realizar otras iniciativas como por ejemplo urbanizar la travesía de Palazuelos y la Calle Real con los 138.700 euros procedentes de los Planes Provinciales. Con los 619.105 euros del Plan E han asfaltado varias calles del municipio, han adecuado pasos de peatones así como las calles Iglesia, en Tabanera y Campoviejo. También se han construido nichos en el cementerio de Tabanera.
Vivienda
Palazuelos de Eresma aparece citado por primera vez en 1247, cuando se describe el término en la diócesis de Segovia. En esa época se denominaba 'palacios' en relación a las piezas sueltas de una misma vivienda. Desde el siglo XVI y hasta el XVIII, Palazuelos de Eresma vivió su momento de mayor esplendor gracias a que en su término se estableció la familia de los Fabio, de origen italiano. En el término municipal estableció una industria para la fabricación de papel, una de las más importantes de la España de la época. Incluso llegaron obreros especializados procedentes de Génova y Flandes que consiguieron un papel de calidad inigualable que abastecía a todas las Secretarías de Estado de la Corona.
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