El sindicato Unión General de Trabajadores, mayoritario en las dos cajas de ahorro de Castilla y León que han iniciado un proceso de fusión de sus negocios, Caja España y Caja Duero, propondrá una rebaja de la jornada laboral de los trabajadores de ambas entidades como solución a un posible exceso de plantilla de la futura caja fusionada. Según esta formación sindical, una reducción de la jornada laboral permitiría absorber esos posibles excesos al tiempo que permitiría un mejor servicio a los clientes, algo que, en opinión de esta formación, sería un valor añadido y que diferenciaría esta nueva caja del resto del sector financiero español y también del existente en la comunidad autónoma.
La fusión de las dos entidades se negociará en los dos próximos meses y presumiblemente en el mes de febrero próximo se presentara el documento final ante los consejos de administración de ambas, pero al tiempo se negocia también un protocolo laboral que determinará el tratamiento de la plantilla resultante de una unión que generará la séptima caja española por volumen de activos.
Las direcciones de ambas cajas y los sindicatos representados en las mismas se reunirán el martes próximo para comenzar la elaboración de ese protocolo que establecerá cómo se aplicarán las medidas que tratarán de eliminar los solapamientos de oficinas que puedan registrarse en las redes comerciales. Hace dos semanas, directivos de Caja Duero y Caja España, además de los de Caja de Burgos, se reunieron con los representantes laborales de UGT, Comisiones Obreras y Cesica en las tres entidades para explicarles cómo se llevaría a cabo la negociación en caso de una fusión a tres que finalmente no ha tenido lugar. Por ese motivo, en el nuevo proceso, se revisarán aquellos aspectos que afectan a ambas cajas. El secretario autonómico de UGT y miembro del consejo de administración de Caja Duero, Agustín Prieto, recordó ayer que el propio presidente de esta entidad ya ha señalado que el acuerdo laboral es una condición indispensable para que la integración de las dos cajas llegue a buen puerto.
Prieto mantuvo ayer el principio defendido por los sindicatos de que «no sobra nadie» y adelantó que se propondrá una rebaja de la jornada laboral que puede tener dos efectos, por una parte permite mantener toda la plantilla y al tiempo, ofrece un mejor servicio al cliente. «A día de hoy, no sobra ningún trabajador» puntualizó. «Pensamos en la posibilidad de una fusión con mantenimiento del empleo. Porque una jornada laboral más reducida, sin pérdida de salario, facilitaría una mejor atención», razonó. «La cercanía al cliente de la que presumen las cajas se basa en que son capaces de ofrecer una atención profesional, pero más pegada a los intereses y a las necesidades del ciudadano. Eso, a la larga, se traduciría en más clientes», argumentó el dirigente de la UGT en Castilla y León.
A finales de noviembre
La operación que debe culminar con la presentación del proceso de fusión entre ambas entidades de ahorro de Castilla y León, las dos de mayor tamaño de la comunidad, requiere de que la consultora encargada del proceso, KPMG, modifique las variaciones que había elaborado para una fusión en la que se preveía la incorporación de Caja de Burgos. Ese estudio estará completo a finales de este mes. En las próximas semanas, las dos comisiones negociadoras, a la que se han unido los vicepresidentes de las entidades y consejeros adscritos al Partido Popular y al PSOE, comenzarán los encuentros para elaborar dictamen definitivo que determine cómo se llevará a cabo la elección de la futura presidencia y de los nuevos directivos de la entidad. Asimismo, aún debe discutirse dónde se instalarán los distintos servicios centrales, una vez que, como ocurrió en el caso anterior, se renuncia a la determinación de una única sede.