Quieren más. Los autónomos respondieron con críticas al anteproyecto de ley que regula el sistema de protección por desempleo de los trabajadores por cuenta propia, aprobado ayer por el Consejo de Ministros. Los profesionales del sector ven «insuficiente» la protección que ofrece el Ejecutivo: subsidios de entre 583 y 1.383 euros y con una duración de dos a seis meses, en función de la cuantía y del tiempo de cotización en los 36 meses anteriores al cese de la actividad.
El sistema diseñado por el Ministerio de Trabajo beneficiará a los autónomos que cesen su actividad de forma involuntaria y tengan protegida la cobertura por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Es decir, a los auto-empleados que coticen por esos conceptos de forma voluntaria y a los obligados a hacerlo. En ese último grupo el Gobierno incluye a los autónomos económicamente dependientes -que realizan una actividad para un cliente del que perciben al menos el 75% de sus ingresos- y los que ejercen actividades de mayor riesgo, como el transporte, la construcción y algunas industriales.
El Ejecutivo cifra en 539.338 los autónomos que ahora cotizan por esta cobertura, incluidos 176.000 del sector agrario. Y estima que la cifra ascenderá a «cerca de un millón», en palabras de la vicepresidenta María Teresa Fernández de La Vega, cuando se determinen las actividades más peligrosas y se desarrollen los contratos de los autónomos dependientes.
Para acceder a estas prestaciones, los emprendedores tendrán que haber cotizado por ambas contingencias de forma continuada durante al menos un año antes de echar el cierre a sus negocios. La menor protección, dos meses de paro, será para quienes hayan cotizado entre un año y diecisiete meses. Y la mayor, seis meses de prestación, para los que hayan pagado durante tres años o más. En los casos de autónomos de entre 60 y 64 años, los beneficios son algo superiores: tres meses para cotizantes de entre un año y diecisiete meses y nueve meses de paro para los que superen los tres años. Tras su entrada en vigor, los potenciales beneficiarios deberán cotizar al menos un año, por lo que los primeros perceptores recibirán las pagas en el año 2011.
Cuantía del subsidio
La cuantía del subsidio será el 70% de la base cotizada los doce meses anteriores al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Sobre la base mínima de 833,40 euros mensuales del 2009, la prestación sería de 583,38. La cantidad más alta alcanzaría los 1.383.9 euros en el caso de tener dos o más hijos.
El anteproyecto será remitido al Consejo Económico y Social para que haga recomendaciones antes de que el Gobierno lo convierta en proyecto de ley y lo envíe al Parlamento. De momento, las organizaciones de emprendedores han acogido la iniciativa con sentimientos encontrados. Para la mayoritaria Federación de Trabajadores Autónomos (ATA) es «adecuada» en sus objetivos, pero «insuficiente» porque «se trata de una prestación corta al contemplar un tope máximo de seis meses de prestación», que deja «desprotegidos los parados autónomos transcurrido ese período».
Los destinatarios tampoco están contentos con las cuantías. El presidente de ATA, Lorenzo Amor, explicó que el colectivo «está dispuesto a aumentar la cotización, siempre que la prestación sea mayor» y se amplíen los períodos a entre tres y doce meses. Otras asociaciones, UPTA y Anespa, pidieron revisar al alza el tiempo de protección. Anespa consideró «lamentable» que los autónomos disfruten de seis meses de paro como máximo, y los asalariados veinticuatro, y que estos beneficios no serán reales hasta el 2011.
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, afirmó que «es un paso en la dirección correcta» el que se regule la prestación de los trabajadores autónomos en caso de cesar en su actividad de manera involuntaria. No obstante, consideró que es «insuficiente» y que hay que «acelerar» el proceso, que denominó de «equiparación», entre los derechos de los autónomos y el asalariado.
Méndez, que reconoció que aún «queda mucho camino por recorrer» en este tema, puso de manifiesto que en España «ha habido un vacío legal tremendo que ha perjudicado a millones de trabajadores autónomos, que ha crecido mucho en los últimos años».
Y es que, explicó, «se ha producido una situación de desigualdad entre el trabajador por cuenta ajena y el trabajador autónomo, en tanto en cuanto el Estatuto de los Trabajadores en España, que afecta a los asalariados, tiene ya 19 años y, sin embargo, el del autónomo tiene incluso más años».
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, confió ayer en que el anteproyecto de ley que regula la prestación de desempleo para los autónomos encuentre el apoyo necesario en el trámite parlamentario, y apeló al «espíritu de consenso» de todos los grupos para lograr una «buena» ley.