El David morado busca la piedra con la que tumbar al Goliat de la ACB, el Real Madrid. El conjunto blanco es la única escuadra que permanece invicta tras las disputa de las primeras ocho jornadas de competición. Así que parece misión imposible para un Blancos de Rueda que mejoró en la pista del Caja Laboral y que desea, al menos, ofrecer una imagen más positiva que en los dos últimos encuentros disputados como local. La diferencia de potencial y de centímetros dicta que el Real Madrid sumará su novena victoria de la temporada en el Pisuerga. La lógica dice eso. El orgullo de los jugadores morados quiere otra cosa, y es que la ilusión y un trabajo soberbio parecen los dos únicos ingredientes con los que cuenta el equipo de Porfi Fisac para obrar el milagro. A veces, David consigue atinar una buena pedrada al Goliat de turno. Ojalá que hoy sea uno de esos días gloriosos que quedan para siempre en la memoria de los aficionados.
El precedente de esta misma temporada no juega a favor. El Real Madrid disputó el Torneo Diputación de Valladolid a mediados de septiembre frente a los morados y se hizo con el triunfo por un rotundo 73-92. El resultado fue un castigo excesivo para un conjunto morado que estuvo en el partido hasta el último cuarto. También es verdad que a los de Ettore Messina les faltaban todos los jugadores internacionales que estaban disputando en esas fechas el Europeo de Polonia.
El conjunto vallisoletano podrá contar con el concurso del alero Dan Grunfeld. El jugador se perdió el choque de Vitoria por culpa de un esguince en el tobillo ocasionado durante el último entrenamiento antes del partido. Ayer entrenó junto al resto de sus compañeros y al menos podrá ayudar al equipo con los minutos que esté sobre la pista. La única baja será la del base francés Stephane Dumas, que prosigue con la recuperación de una fractura en un dedo de la mano
Una deuda
El técnico local, Porfi Fisac, mostró su confianza en los jugadores morados para conseguir una victoria que sabe que no será nada fácil. «Si veo lo que tengo enfrente, será milagroso poder sacar este encuentro adelante. Lo que menos me preocupa ahora es el rival. En cambio me interesa más que crezcamos en intensidad, filosofía y trabajo. Tenemos una deuda con la afición porque lo hemos hecho muy mal en los dos últimos partidos en casa. Y esa deuda sólo se puede pagar de una manera, con una victoria», señaló el entrenador segoviano.
Fisac fue más allá y, reconociendo la mala situación clasificatoria del equipo, penúltimo en la tabla, aseguró que «es el momento de los hombres. No nos valen los cobardes, pues hay que tirar del carro. Creo en mis jugadores al 100%. Son honestos y por eso tienen todo mi respeto, aunque mi nivel de exigencia últimamente ha subido un par de peldaños. Para quitarse ese partido perdido que llevamos de más hay obligatoriamente que ganar a uno de los equipos a los que no esperas conseguirlo».
El técnico morado hizo hincapié en la idea de que «éste es un encuentro para que todo el mundo disfrute. Para que nuestra afición se deleite con el partido tenemos que hacer las cosas bien sobre la cancha».
El líder intratable de la ACB visita Valladolid. El orgullo de los guerrilleros morados piensa en el milagro.