¿Le ha sorprendido encontrarse una concha de bronce enclavada en medio de la calle Santiago junto a la iglesia del mismo nombre? ¿O es usted de los que, al salir del cine este fin de semana, se ha encontrado con una concha en pleno Paseo Zorrilla? «¡Ahora resulta que el Camino de Santiago va a pasar por el centro de la ciudad!», declaró un paseante sorprendido ante tal descubrimiento. No anda muy desencaminado. «El Camino comienza en tu casa», recuerda Arturo García, presidente de la Asociación Jacobea Vallisoletana.
A instancias de esta asociación, el Ayuntamiento ha colocado estos días 60 conchas jacobeas, desde la Iglesia de Santiago hasta Puente Duero, donde se llega al Camino de Madrid que, en la provincia, discurre por Alcazarén, Valdestillas, Puente Duero, Simancas, Cigüeñuela, Wamba, Peñaflor de Hornija, La Santa Espina, Castromonte, Valverde de Campos y Medina de Rioseco: en total 153 kilómetros. «Presentamos este proyecto al Ayuntamiento hace un tiempo porque nos parecía interesante. Con el fin de no pintar la típica flecha amarilla (con la que el párroco de la localidad lucense de O Cebreiro, a falta de ayudas oficiales, orientó a los peregrinos allá por los años ochenta y que se ha convertido en todo un símbolo del Camino), pensamos en estas conchas para orientar a todo aquel que quiera comenzar el Camino en la ciudad. No tiene nada más que hacer que seguir las conchas y, después de 484 kilómetros, llegará a Santiago», asegura el presidente de la Asociación Jacobea Vallisoletana.
En total se han instalado 60 conchas. «47 en la ciudad y 13 en zona no urbanizada. En esta zona de pinares, en vez de anclarlas al suelo, algo imposible, las conchas se han colocado sobre unos monolitos de piedra realizados para la ocasión», explican desde el Consistorio vallisoletano. Las conchas de vieira colocadas están realizadas en bronce y tienen un tamaño de 20 por 20 centímetros.«¿El Camino pasa por aquí? ¿Por la calle Santiago?», se preguntan cuantos se 'tropiezan' con estas nuevas enseñas. «No solamente es para los peregrinos de Valladolid, también para reconducir a aquellos que se desvían a la capital para hacer turismo en su Camino y luego retoman su ruta hacia Santiago. Comienzan en la Iglesia de Santiago, a lo largo de todo el Paseo de Zorrilla, hasta llegar a Puente Duero», indica Arturo García, donde el peregrino se reencuentra con las tradicionales flechas amarillas.
Símbolo del peregrinaje
¿Y por qué conchas de vieira? Porque, según cuenta la Historia, cuando los peregrinos llegaban a Santiago, allá por los siglos XI y XII, se les entregaba un pergamino y se les colocaba sobre su capa la concha de vieira, que demostraba su estancia en Santiago de Compostela. De ahí que esta concha, conocida desde entonces como 'concha peregrina', sea uno de los símbolos del peregrinaje, al significar la culminación del peregrinaje a Santiago.