Hace cinco años, Diego Guerrero (Vitoria, 1975) aterrizó por primera vez en la ciudad. En la primera edición del Concurso Nacional de Pinchos y Tapas se fue con una sensación de camadería que le ha hecho volver en la quinta, sin grandes pretensiones. Pero ha dado en el clavo.
-¿Tiene intención de volver a Valladolid?
-Creo que tengo que volver el próximo año como jurado. Eso me encanta porque es venir a disfrutar de la gente y del ambiente, y encima no tienes la presión del concurso, aunque tienes la presión de juzgar, que tampoco es fácil.
-Ha comentado que visualmente le gustaba el Baby Bell y pensó en reproducirlo.
-Sí. Estamos haciendo pruebas en la cocina continuamente. Pero no sabes la repercusión que va a tener un plato o una tapa.
-¿Cuánto tiempo lleva este pincho en el Club Allard?
-Lo sacamos como snack este año, pero creo que se va a hacer mayor. Al haber ganado el premio, lo mantendremos más tiempo.
-Se ha puesto en evidencia la importancia de las escuelas de cocina. ¿Usted se ha formado en escuelas de cocina?
-Estudié en la Escuela de Zabálburu, en Bilbao. Luego hice prácticas en Martín y Goizeko Izarra. Mi primer contacto con Madrid fue a través del Goizeco hace catorce años, luego volví a Amurrio (Álava) y después regresé a Madrid. Con 23 años me tocó ser jefe de cocina, me hice cargo de un barco bastante complicado de manejar, el restaurante Refor de Amurrio.
-Tengo entendido que hay algún pincho suyo que ha tenido éxito, pero no precisamente en tus manos.
-¿Algunas copias? Eso está a la orden del día. He visto a mucha gente copiar platos míos. Un amigo me dice que tengo que estar orgulloso porque si te copian algo es porque vale. Creo que es mejor tener esa actitud ante las cosas. ¿Qué vas a hacer? Ya sabemos que los platos no tienen copyright. Lo que sí es bueno es que cuando un plato gana un concurso está publicado, el copyright lo hacéis vosotros. El que gana un premio delante de un jurado en un concurso tiene la autoridad. Lo que hay que hacer es reconocer honestamente que lo has hecho en homenaje a determinado señor o te has inspirado en él.
-A veces se pierde el concepto de tapa, ¿qué opina?
-Para muestra un botón. Lo teníamos claro que queríamos hacer un pincho con un coste determinado. Buscábamos un pincho fácil de comer, sencillo y que no fuera caro. Y que puedas hacer cien o doscientos. Ahoya que cada uno le eche imaginación.