Si es cierto que cada artista deja un pedacito de sí en cada una de sus obras, entonces una gran parte de Piedad Isla seguirá viva por mucho tiempo, a pesar de que la fotógrafa palentina falleció ayer a los 83 años.
Piedad Isla murió sobre las 16.30 horas en una habitación del hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde fue trasladada hace un mes para intervenirle quirúrgicamente. Tras pasar varias semanas en la UVI, el estado de salud de la fotógrafa comenzó a mejorar, por lo que fue trasladada a planta. «No nos esperábamos algo así, ya que en los últimos días había experimentado una clara mejoría. Estaban esperando a ver si se recuperaba un poco más para volver a Cervera, pero finalmente todo se ha torcido», explicaba ayer consternado el alcalde de Cervera de Pisuerga, Urbano Alonso, para quien la noticia fue un duro golpe, al igual que para el resto de vecinos de la comarca. «Es una gran pérdida, Cervera le debía mucho a Piedad, nos ha dejado un legado muy importante», agregó.
Los restos de Piedad Isla serán trasladados hoy desde Madrid hasta su localidad natal, Cervera de Pisuerga. Allí, en el museo que lleva su nombre, se abrirá a las 17 horas la capilla ardiente.
El funeral tendrá lugar mañana, a las 13 horas, en la iglesia de Nuestra Señora del Castillo de la localidad cerverana. El Ayuntamiento de la localidad decretará varios días de luto por la muerte de la conocida fotógrafa.
Piedad Isla nació en Cervera de Pisuerga el 6 de septiembre de 1926. Su dedicación a la fotografía le valió numerosos reconocimientos a lo largo de su trayectoria profesional. En su casa museo, abierto en 1980, tiene expuestas más de 1.300 piezas antiguas, además de un archivo fotográfico con más de 130.000 imágenes que ha digitalizado para dejar constancia de sus más de 40 años de carrera artística y documental. Las instantáneas, en las que retrató los paisajes y las gentes de la provincia, engrosarán los fondos del Centro de Documentación de la Imagen de la Montaña Palentina.
Uno de los momentos más emotivos de su carrera lo vivió el pasado mes de agosto, cuando reunió a centenares de vecinos de la localidad para retratarlos y emular una multitudinaria y famosa fotografía que tomó hace 50 años.