«¡Menuda transformación de teatro!», exclamó, notablemente satisfecho, el actor José Ruiz (Avelino en 'Escenas de matrimonio') tras ver el vestíbulo y echar un pequeño vistazo al interior del Teatro Zorrilla.
No fue el único comentario que aplaudió la recuperación, ansiada, del teatro el día de su estreno oficial. «¡Qué bonito está! en comparación con como estaba», se oía decir a una señora a quien muy amablemente se le acercó una de las azafatas para tratar de indicarle dónde se tenía que sentar, ya que en el día del estreno había algo de confusión; «pero... ¿Vamos pasando ya?», decía un señor despistado... Otro preguntaba por los servicios y en la puerta principal de acceso al nuevo Zorrilla (el teatro, no confundir con el estadio de fútbol) se congregaba la flor y grana de la sociedad vallisoletana que, en forma de goteo, iba pasando previa recogida -por parte de las damas- de una rosa con motivo de la inauguración.
El olor a nuevo del recinto, se iba mezclando con los nervios, encuentros y las fotos posando en el 'photo cool'. El suelo y los acabados de madera iban perdiendo su virginidad según recibian los pasos y las caricias del público que iba a disfrutar del primer espectáculo del renovado teatro, 'Permíteme bailarte' de la compañía de danza Aída Gómez.
Entre el número de personalidades destacaba (sin desmerecer lo autóctono) el periodista y escritor Luis María Ansón, «gran amante del teatro y cuyo apoyo extraordinario impulsó lo que es este teatro hoy», afirmó, ya sobre el escenario Enrique Cornejo, el empresario encargado de gestionar el Teatro Zorrilla.
Del mundo de la televisión, al ya mencionado José Ruiz, hay que añadir a la actriz Celia Freijeiro (que está rodando la segunda parte de la serie 'Pelotas'), la cual confesaba que «de saber que era el día del estreno del teatro, me habría arreglado más», aunque sinceramente, no tenía nada que desmerecer al resto de personalidades.
La larga cola de las taquillas era atendida por el presidente de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano, a modo de anfitrión. Y no era para menos, ya que largas han sido las obras para recuperar uno de los teatros más emblemáticos de Valladolid, además de costosas, casi diez millones de euros nada menos.
Del dorado al azul
Pero han merecido la pena. El nuevo escenario gana 24 metros cuadrados con la rehabilitación. La sala principal mantiene la estructura, con un escenario mayor que el anterior y dispone de foso (con capacidad para veinte músicos), aprovechando los vanos en el techo para el uso demandado en el presente. El arquitecto de la obra, Roberto Valle, explicó el día de la presentación de las instalaciones a la prensa que los responsables del proyecto escucharon «a la gente del teatro. Ellos preferían -dijo- un interior al completo en negro, para que toda la atención vaya al escenario, por eso se ha oscurecido el techo, del dorado ha pasado al azul».
El glamur dio paso a la emoción con el homenaje al malogrado actor Ricardo Vicente. La madre del actor recibió de manos de Enrique Cornejo una placa que acogerá la butaca número uno de la primera fila, dedicada al actor vallisoletano. Tras los sentidos aplausos, las luces se apagaron y el telón se subía después de once años... El Teatro Zorrilla se disponía, a las 21.20 horas, a brillar de nuevo.