Las reservas de agua siguen bajando; el embalse del Pontón Alto embalsa en este momento menos del 15% de su capacidad total y en el de Puente Alta va descendiendo el nivel, aunque continúa con más de la mitad y aunque no lloviera más en noviembre puede seguir abasteciendo a la ciudad de Segovia hasta fin de año contando con el suplemento de los pozos del acuífero de Madrona. Y el alcalde, Pedro Arahuetes, asegura que el suministro combinado procedente de Revenga y de dos de los cinco pozos de Madrona proporciona un agua «de una calidad magnífica».
Lo cierto es que con estas fuentes de abastecimiento garantizadas al menos hasta finales de diciembre el Ayuntamiento no tiene previsto adoptar nuevas medidas de restricción del consumo. Pedro Arahuetes confía en que las precipitaciones sean suficientes para detener el descenso de los niveles de agua embalsada.
Las precipitaciones de estos días, las primeras de cierta importancia en cuatro meses, y las primeras nieves caídas en las cumbres -tres litros por metro cuadrado en Navacerrada en la madrugada del jueves- son un buen augurio, si bien todavía insuficiente spara descartar otras medidas.
A fin de mes, según comentó ayer el alcalde en la habitual rueda de prensa de los jueves, será evaluada de nuevo la situación para ver qué medidas serían necesarias, pero antes de decidir posibles cortes del suministro, advirtió, todavía quedará la opción de tomar más agua de los pozos de Madrona. La última decisión, del pasado martes, fue dejar de tomar agua del Pontón Alto, que está al 14,86% de su capacidad, frente al 74,32% que registraba en noviembre del año pasado.
La semana próxima, por otra parte, el alcalde presentará la solución que han diseñado los técnicos de la empresa Ingeniería Civil Internacional SA (Incisa) para resolver «hasta cien años» el abastecimiento de agua al municipio de Segovia. El martes verán la luz las tres alternativas del proyecto para recrecer la presa de Punte Alta en Revenga, que ya ha tenido críticas anticipadas del grupo de concejales del Partido Popular, con las que se pretende lograr una capacidad de embalse de unos 7 hectómetros cúbicos, casi la misma que la del Pontón Alto, con un coste de ejecución de unos 30 millones de euros. «Algunos parece que no se han enterado, y por eso lo vuelvo a decir: podemos hacer el proyecto de Revenga porque la presa de Puente Alta es de propiedad municipal, de los 57.000 segovianos», subrayó Arahuetes.