El Twizy, el vehículo eléctrico urbano que Renault piensa comercializar en el 2011, se ha convertido en la gran estrella del Salón del Automóvil y Combustible alternativo que ayer se inauguró en Valladolid. Ya lo era antes de empezar la jornada, pero al término del día de ayer la expectación por el que puede ser el próximo coche 'made in Valladolid' de la firma francesa es palpable en el recinto de la Feria de Muestras, donde a partir de esta tarde el público puede ver una aproximación del nuevo vehículo.
Las noticias se precipitaron en la tarde de ayer. Renault presentaba en este salón una maqueta de su prototipo Twizy, el más pequeño de los cuatro vehículos de su futura gama de automóviles eléctricos. Pensado para dos plazas en tándem y con poco más de dos metros de longitud, el Twizy es un vehículo movido por batería cuya fabricación estaba, todavía lo está, pendiente de adjudicación por parte de la multinacional. Pero Renault Francia anunció ayer que el «corazón» de la gama eléctrica se fabricará precisamente allí, en el país cuna de la firma y cuyo estado es propietario del 15% de las acciones de la compañía. Así que además de la furgoneta Kangoo eléctrica, cuya producción estaba anunciada en el país vecino, la factoría de Flins construirá a partir del 2012 el modelo derivado del prototipo Zoe, un turismo con cuatro plazas y motor también movido con baterías. El Zoe, junto con el Twizy, son coches de nuevo concepto, que no derivan de turismos ya existentes. El último coche de la gama eléctrica presentada por Renault en septiembre en el Salón del Automóvil de Francfort, el Fluence, será fabricado en Bursa, Turquía. De esta forma, la adjudicación del montaje de todos los demás deja sólo libre para Valladolid la producción del biplaza, tal y como ya se había señalado en varias ocasiones por parte de distintas fuentes.
Fuentes de Industria señalaron ayer que el precio previsto para este híbrido entre moto y turismo será de entre 4.500 y 6.000 euros, porque el coste es precisamente uno de los atractivos de este nuevo concepto de transporte urbano. La posibilidad de que el Twizy fuera finalmente el designado para su construcción en Valladolid ya se barajaba desde tiempo atrás en las secciones sindicales de la firma. De esta manera, la distribución de la gama eléctrica se completa definitivamente y, en función de los acuerdos entre la dirección y los sindicatos, aún resta por conocerse cuál será el modelo de motor convencional, por tanto de combustión interna, que sustituya al Modus cuando finalice la vida comercial en el 2013.
Según fuentes de Industria, que han participado en el desarrollo del plan industrial que comenzará a aplicar la compañía, la previsión es que los primeros modelos de este nuevo concepto saldrán de Montaje-Carrocerías «dentro de catorce o quince meses», lo que se corresponde con el primer trimestre del año 2011. De esta forma, el ensamblaje del pequeño eléctrico complementará la fabricación del Modus y del Clio, los dos modelos que ahora monta Valladolid.
La Junta, comprometida
La viceconsejera de Economía de la Junta, Begoña Hernández, anunció la inminente elaboración de un plan de promoción del vehículo eléctrico y los combustibles alternativos en Castilla y León que incluirá ayudas directas a la compra de estos automóviles por los particulares, además de subvenciones dirigidas a las empresas para la adecuación de sus factorías. Hernández hizo este anuncio en la apertura del Salón que muestra hasta mañana sábado las novedades surgidas en torno a la industria de la automoción con la presencia de 52 expositores, entre ellos las marcas Renault, Chevrolet y Mercedes Benz, junto con pequeñas y medianas empresas que han desarrollado vehículos con motores eléctricos o movidos con energías alternativas a los combustibles fósiles.
El acto de inauguración fue clausurado por el director de comunicación de Renault España, Jesús Presa, quien aseguró que los coches eléctricos no son futuro, «para nosotros son presente, por eso, Renault presenta en su expositor la maqueta de su modelo más rupturista, el Twizy». El directivo aseguró que la marca francesa pretende lograr con el coche eléctrico «las mismas prestaciones y la misma seguridad que en un vehículo convencional, y también que tenga el mismo precio».