El Gobierno de Zapatero debía haber antepuesto la financiación municipal a la autonómica porque las administraciones locales son las más cercanas a los ciudadanos y las que más velan por las familias. Es la opinión del vicesecretario nacional de Comunicación del PP, que ayer clausuró en Valladolid la Intermunicipal celebrada por el partido. En el acto de clausura también participaron el secretario regional de esta formación política, Alfonso Fernández Mañueco, y el presidente provincial del PP de Valladolid y de la Diputación, Ramiro Ruiz Medrano.
Gonzaléz Pons criticó al Gobierno central no sólo por postergar la financiación de los municipios, lo que consideró un «gran error» del presidente Zapatero, sino porque la partida para las corporaciones locales sufre un recorte «del 18%» en las cuentas del Estado para el año próximo, lo que perjudicará a comunidades como Castilla y León, con más de 2.200 municipios.
«Los ayuntamientos son los últimos convidados en el festín de los Presupuestos Generales del Estado», sentenció el dirigente político momentos antes de clausurar el acto. Recordó que la crisis económica agrava la situación de las arcas municipales ya que los ayuntamientos «son los que más ayudan a las familias» en los peores tiempos, y vienen a ser el «parachoque» de la crisis.
Consideró que el Gobierno debe garantizar su solvencia por delante de la de las comunidades autónomas, que se «parecen» más a la administración central y disponen de más recursos. El vicesecretario de Comunicación elogió la sensibilidad de la Junta de Castilla y León hacia las corporaciones locales por destinar una partida de 474 millones de euros con la que los ayuntamientos podrán hacer frente a sus gastos corrientes y sociales. «El PP apuesta por las personas y por las familias, y estoy aquí para animar a alcaldes y concejales a salir de esta crisis», señaló, al tiempo que proclamó, a tenor de las últimas encuestas, que el PP «ya es el partido del próximo Gobierno de España.
'Mea culpa'
El dirigente popular entonó el 'mea culpa' por la imagen que el partido ha dado a ciudadanos y afiliados con las luchas internas y las discrepancias entre los dirigentes madrileños. Con modestia, lamentó que el partido dedique más tiempo a dirimir sus diferencias que a trabajar por España y, en alusión a la reunión del Comité Ejecutivo del pasado martes, aseguró que el PP no se puede permitir «estar hablando cuatro horas de lo nuestro mientras se divulga que hay 100.000 nuevas víctimas del paro».
El presidente de la Diputación y del PP en Valladolid abundó en las críticas a Rodríguez Zapatero, de quien dijo que da la «espalda» a los ayuntamientos, a las ciudades y a los pueblos. «El mundo rural está revuelto porque, además, también da la espalda a los agricultores y a los ganaderos».
A la Intermunicipal del PP, celebrada en un hotel de Valladolid, asistieron decenas de alcaldes y concejales de esta formación política, quienes debatieron sobre la precaria situación de las arcas municipales y las salidas para afrontar el bache.