Temor e incertidumbre. El pequeño comercio vallisoletano se enfrenta a la campaña navideña con respeto y miedo, especialmente significativos para sectores como el textil, el calzado o los regalos, que se juegan en poco más de un mes entre el 30% y el 40% de sus ingresos anuales.
Ayer se desvelaron los pormenores de uno de los principales incentivos al consumo en estas fechas, la campaña de iluminación navideña que, sin embargo, y pese al inmenso nubarrón de la crisis económica (o quizá por su culpa), no experimentará cambios significativos con respecto a la del pasado año.
Dos son las razones que impiden ampliar el número de luminarias, flexibilizar los horarios o multiplicar las afortunadas calles que se vestirán de Navidad. Por un lado, las necesidades de ahorro energético y, por otro, el escaso poder adquisitivo de los alrededor de 1.500 establecimientos comerciales que colaboran año tras año con su financiación. «Tal y como están las cosas, bastante hacen con mantener la inversión», explica el presidente de la Federación de Comerciantes Vallisoletanos (Fecosva), Javier Labarga.
Un equipo compuesto por técnicos municipales y de las organizaciones de comerciantes Fecosva y Avadeco, estudió ayer el programa de actuaciones, aunque no alcanzó un acuerdo sobre cuestiones como la fecha del encendido oficial -el año pasado tuvo lugar el día 9-. Los comerciantes defienden el 1 de diciembre, fecha de inicio de la campaña 'Pide un deseo, es Navidad', si bien, tal y como advierte la concejala de Cultura y Turismo, Mercedes Cantalapiedra, lo más probable es que el 'on' se retrase hasta los días 11 o 12 de ese mes, el jueves o viernes posteriores al puente de la Inmaculada.
Las bombillas lucirán su destello colorista hasta el mismo día de Reyes y el Ayuntamiento mantendrá las restricciones horarias impuestas el pasado año: de 18.00 a 21.00 horas (hasta el 17 de diciembre) y, a partir de ese día, de 18.00 a 22.30 horas, «para favorecer el ahorro energético sin perjudicar a los comerciantes», en palabras de la concejala.
Las miles de bombillas que integran los alrededor de 400 arcos, 220 guirnaldas y 300 árboles navideños han comenzado a instalarse ya en algunas de las setenta calles y plazas de la capital que se vestirán de gala estas Navidades.
Difícil cuesta de enero
Según datos del Instituto Nacional de Estadística. el índice de ventas del comercio al por menor en la comunidad autónoma ha descendido en lo que va de año un 1,7% de media respecto a los nueve primeros meses del 2008, unas pérdidas que ascienden al 18,4% el sectores como el del equipamiento del hogar.
Los datos no son nada esperanzadores, en opinión de Javier Labarga, y obligan al pequeño comercio a ser realista «porque la viabilidad de gran número de nuestras tiendas depende de esta campaña navideña y la cuesta de enero va a ser especialmente dura y con muchas víctimas».
Aunque desde las asociaciones de comerciantes no se van a favorecer las promociones ni las rebajas encubiertas, «porque no por adelantar las oportunidades, ofertas y promociones vamos a vender más», Labarga teme que se conviertan en práctica habitual. Frente a estas políticas, el representante de los comerciantes aboga por medidas como eliminar gastos superfluos, trabajar con profesionalidad, comprar lo justo, o intentar abrirse a otros mercados.