«Fueron dos o tres disparos de advertencia», declaró Jon Poncela, patrón del 'Artza', el atunero de Bermeo que ayer repelió un nuevo ataque de los piratas somalíes contra la flota vasca en apenas 24 horas. Poncela, que trabaja para la empresa Atunsa, es el primer patrón vasco que reconoce oficialmente que los soldados de fortuna contratados para proteger su barco -ex militares de élite- han abierto fuego en aguas del océano Índico.
El asalto frustrado se produjo a las 8.30 horas de la mañana, a unas 300 millas de la costa de Somalia, cuando el atunero vasco faneaba en aguas del Océano Índico. La tripulación del 'Artza' divisó «tres esquifes» que acechaban el atunero y de los que no podía zafarse porque eran ligeros y maniobraban mejor. Al final, los guardias de seguridad hicieron uso de sus armas y los piratas se dieron por vencidos.
«Venían en lanchas de fibra, y el radar no las detectó», relató Jon Poncela. «Pero antes de que lograran arrimarse se efectuaron varios disparos de aviso ante la proa de una de ellas. Enseguida se dieron la vuelta. Estaban muy lejos y no hubo más altercados». El patrón aseguró haber avistado un barco más grande a mayor distancia. «Probablemente era el buque nodriza de los piratas», indicó.
El intento de abordaje se produjo pocas horas después de que en aguas cercanas los corsarios africanos tratasen de secuestrar otro pesquero español, el 'Iria Flavia', que logró escapar de milagro gracias a que el bote pirata debió de sufrir una avería en el motor y no pudo seguir la persecución. Un rato después del episodio del ' Artza ', otras tres lanchas somalíes trataron de asaltar a un pesquero francés, que también repelió el ataque gracias a los disparos de los militares que lleva a bordo y del auxilio de otros dos barcos de la misma nacionalidad que navegaban cerca. Los ataques se producen el mismo día que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros que autoriza a los pesqueros españoles que faenan en el Índico a contratar a vigilantes de seguridad privada pertrechados con armas de guerra para que les ayuden durante los previsibles abordajes de lanchas piratas.
Todos los trámites legales para la puesta en marcha de esta medida se completarán la próxima semana, con lo que los barcos españoles podrán generalizar la vigilancia a bordo de inmediato. El 'Artza', como otra decena de atuneros, ya cuenta desde hace tiempo con vigilantes armados porque navega bajo bandera de Seychelles. Los intentos de abordaje se producen cuando se cumplen treinta días del secuestro del pesquero 'Alakrana', también de Bermeo, con 16 tripulantes españoles a bordo.