La Asociación de Vecinos Castrelos se fundó en el año 2002 con el claro objetivo de gestionar los intereses de esta población «al margen del Ayuntamiento y también en colaboración con él, a través de la gestión del dinero procedente de los parques eólicos de la zona», explica su presidente, José María López.
El colectivo se encarga todos los años de realizar una asamblea vecinal para decidir qué asuntos contarán en cada ocasión con el dinero procedente de estos parques eólicos. Así, para el próximo año, la asociación destinará fondos a acondicionar una zona de baño en un regato cercano al pueblo para utilizarla como zona recreativa.
«Tenemos la intención de mejorar este espacio y crear así una especia de piscina fluvial», explica el presidente del colectivo vecinal.
En la actualidad la asociación se está encargando de financiar trabajos de desbroce perimetral en la localidad para limpiar zonas de malezas y evitar así la propagación del fuego en caso se incendios. Con este mismo fin se han realizado canalizaciones de agua y estanques para almacenar agua contra los fuegos.
La asociación se ha encargado también de comprar la antigua casa del cura con un doble fin. La parte de arriba de este edificio se ha alquilado como vivienda, mientras que la de abajo se está utilizando como consultorio médico y sede de la asociación.
«Está claro que es difícil llegar a todo porque es un pueblo pequeño y con una media de edad muy avanzada, pero intentamos conseguir hacer realidad los objetivos planteados», apunta José María López.
El presidente explica que un deseo de futuro del colectivo vecinal pasaría por abrir una residencia, «abierta, con el fin de que los mayores estuvieran atendidos durante el día, y pudieran seguir durmiendo en sus casas, aunque sabemos que supondrá mucho dinero». Este proyecto tendría más funciones como centro de día, para que los mayores tuvieran atendida la alimentación y también el ocio.
En cuanto al futuro que el responsable del colectivo vecinal augura para su pueblo, éste pasa por convertirse «en una zona vacacional». Como la gran mayoría de los pueblos de la provincia, estos se llenan en verano con los emigrantes y sus familiares.