¿Se debe ampliar la educación obligatoria hasta los 18 años? El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, cree que merece la pena debatirlo y lanzó la propuesta de ampliación como una fórmula eficaz para «flexibilizar» un sistema educativo «demasiado rígido» y «poco transversal». Gabilondo abrió el debate este jueves ante los micrófonos de Radio Nacional, dejando claro que los cambios no serían «inmediatos», que su implantación requeriría tiempo y que antes debería abordarse en las negociaciones del pacto de Estado sobre la Educación sobre el que volvió a mostrarse optimista.
«Para que esto ocurra es necesaria más flexibilidad. No está excluido que hablemos de estas cosas» anticipó el ministro. Desde su departamento se precisa que estamos ante una propuesta para el debate, y que, por tanto, no hay ninguna decisión adoptada al respecto ni ningún plazo previsto para implementar una medida que estudian otros países europeos.
«Nuestro sistema es demasiado rígido, no es transversal» estima el máximo responsable de Educación. En la reforma que plantea debatir no descarta extender la enseñanza obligatoria de los dieciséis años actuales hasta la mayoría de edad, ya que a su criterio «dentro de esa rigidez, sí es bueno que analicemos seriamente cuál es el alcance y el tipo de bachiller, que incluso esbocemos la posibilidad de que haya una enseñanza obligatoria hasta los dieciocho años como ocurre en otros países». «No digo que esto vaya a ocurrir mañana por la tarde», precisó Gabilondo , que recordó que países como Portugal ya han implantado esta extensión y que nuestro rígido sistema.
Por sorpresa
La propuesta del ministro ha pillado por sorpresa a los agentes de la comunidad educativa de Castilla y León, incluso a la propia Consejería de Educación, que eludió pronunciarse por el momento.
Sí lo hicieron el presidente de la Confederación de Padres y Madres de Alumnos del Medio Rural (Confarcale), Antonio González, y el secretario del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza (Stes), Pedro Escolar.
Para el primero, que representa a 650 asociaciones de toda Castilla y León, la propuesta del ministro «aparentemente es buena pero se corre un riesgo como es el forzar a la obligatoriedad en una edad de adolescencia que quizás no sea la mejor. El que quiera seguir estudiando ya puede hacerlo e incluso entrar el mercado laboral». Confarcale se opone en un principio y califica como de «un paso atrás» la propuesta.
En España la educación es obligatoria hasta los dieciséis años, cuando concluye el cuarto y último curso de ESO. Luego los alumnos pueden optar por seguir en el bachillerato dos años más o en Formación Profesional, en ambos casos con carácter optativo.
Para Pedro Escolar, sin embargo, la propuesta del ministro «es interesante», pero recuerda a Gabilondo que antes es necesario que el Gobierno dé prioridad a las inversiones en las etapas educativas que actualmente son obligatorias hasta los 16 años. «Siempre es bueno ampliar la enseñanza obligatoria pero hay que recordar que el sistema aprobado con la entrada la Logse en los años 90 es relativamente reciente», señaló Escolar.
Para Stes, la primera prioridad es atender mejor la educación obligatoria actual entre los 3 y los 16 años. «Hay que mejorar lo que ya tenemos poniendo más medios y contribuyendo a reducir el ratio de número de alumnos y profesor por clase tanto en Primaria como en la ESO», explicó Pedro Escolar.
A este respecto este sindicato, mayoritario en representación entre los profesores de Castilla y León, recuerda que hay 25 escolares por clase en Infantil y Primaria, 30 alumnos en la ESO y en 35 en Bachillerato y Formación Profesional. Las organizaciones sindicales creen que la propuesta ministerial podría acarrear la creación de más puestos de trabajo para profesores, pero dudan de que la ampliación de la obligatoriedad pueda contribuir a resolver el fracaso escolar actual como sugiere el ministro de Educación. Por su parte, las principales patronales de enseñanza, que aglutinan a la mayoría de los centros escolares concertados y privados, CECEE y FERE, manifestaron su disposición a debatir con el ministro Ángel Gabilondo sobre la posibilidad de extender la enseñanza obligatoria a los 18 años.