Las ayudas directas para cambiar un coche viejo por otro poco contaminante (2.000 euros aportados en comandita por el Gobierno, la Junta y los fabricantes) han propiciado 12.163 operaciones de venta de vehículos en Castilla y León. El Plan 2000E, promovido por el Ministerio de Industria el pasado mes de mayo ha hecho también que alrededor de 285 agentes de ventas castellanos y leoneses, entre concesionarios y compraventas, se beneficiaran de este programa de incentivos, según los últimos datos disponibles, a 9 de octubre, hechos públicos ayer por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam). Castilla y León, que fue la sexta región española con mayor volumen de operaciones dentro del plan (el 6,8% del total), acumula un retroceso en sus ventas del 6,5% hasta septiembre, según la patronal de los vendedores.
Las Administraciones Públicas adeudan a los concesionarios de automoción castellanos y leoneses 4,5 millones de euros, según datos de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto). Según la patronal, los concesionarios tienen pendiente de cobro 1,9 millones de euros del Ministerio y 1,7 millones de la Junta. Además, la cartera de pedidos pendientes que no han podido ser dados de alta en el sistema del Plan 2000E -al terminarse la partida económica destinada por el Gobierno- asciende a 851, lo que suponen otros 851.230 euros.
En el total nacional, la cartera de pedidos pendientes es de 14.687 operaciones, por valor de 25,9 millones de euros. Además, a 20 de octubre, los concesionarios de toda España tenían pendiente de cobro 28,9 millones de euros del ministerio y 32 millones de las autonomías, por operaciones en tramitación en el plan, lo que eleva el riesgo de los concesionarios a 87 millones de euros.
Faconauto solicitó ayer el mantenimiento del Plan 2000E hasta una fecha determinada para dar seguridad a los compradores y concesionarios y evitar que se vuelva a producir el problema de acumulación de pedidos pendientes de suministro por las marcas que no han podido darse de alta en el sistema del Plan 2000E, por agotamiento del presupuesto.
Asimismo, advirtió de que la no renovación del plan va a suponer un parón inmediato de las ventas. De hecho, en la última semana, el tránsito de clientes por las concesiones ya ha caído el 50%.
30.000 parados
También con el fin de asegurar la recuperación del mercado automovilístico, el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, planteó una prórroga de las ayudas, al menos durante otros doce meses desde que se agote su dotación, con el fin de evitar un «nuevo frenazo» de las ventas vehículos. Los vendedores insisten en que la «muerte prematura» del Plan 2000E producirá una situación dramática entre las pymes distribuidoras que, si bien a duras penas están consiguiendo sobreponerse a la crisis, pueden verse finalmente abocadas al cierre. Ganvam estima que alrededor del 10% de los concesionarios y compraventas han cesado en sus negocios desde que se desatara la crisis, lo que ha supuesto la pérdida de cerca de 30.000 puestos de trabajo.
Sánchez Torres se refirió también a los beneficios fiscales que este plan supondrá para las arcas del Estado y las comunidades autónomas ya que recaudarán vía impuestos -Impuesto de Matriculación, IVA o hidrocarburos- unos 40 millones de euros adicionales, por lo que el saldo neto claramente positivo a favor de la Hacienda Pública.