El Instituto Nacional de Estadística (INE) alargó ayer su dedo estadístico para meterlo, de nuevo, en la llaga del padrón y hurgar en las heridas demográficas de la provincia. Crecemos, sí, somos más habitantes, es verdad, pero la letra pequeña es tenaz y vuelve a repetir la cantinela del envejecimiento, cada vez más pronunciado. Desde el año 2002, Valladolid ha sumado 26.752 nuevos vecinos, lo que supone un incremento del 5,37%. Pero lo ha hecho con dos movimientos contrapuestos. Por un lado, la población de más de 65 años ha aumentado con 12.115 vecinos (crece el 12,4%). Pero por otro, los jóvenes -el segmento entre los 15 y los 29 años- se ha reducido drásticamente, con 25.156 residentes, un descenso del 29,21%, auténtica sangría generacional.
POBLACIÓN
La segunda de la región que más crece
Valladolid alcanzó el pasado 1 de octubre 524.795 habitantes, después de que superara el medio millón de vecinos en el segundo semestre del año 2002. Es la provincia número 29 en número de habitantes (la primera de Castilla y León) y, pese al incremento poblacional, ha perdido un puesto en la tabla. Castellón le ha adelantado y otras provincias (como Ciudad Real) le marcan de cerca, con su aliento en nuestro cogote. Valladolid, con ese aumento del 5,37%, es la segunda provincia de la comunidad que más crece, después de Segovia, que lo hace el 9,80% (el eje Ave). A continuación, con el 4,17% se encuentra Ávila, también a un tiro de piedra de Madrid. En el lado opuesto de la balanza, el noroeste. No es nuevo. Zamora, León y Palencia han perdido población.
ENVEJECIMIENTO
El 18,5%, más de 65 años
Cada vez más, pero más viejos. En el 2002 (fecha que el INE toma como referencia para sus últimos datos de población), el porcentaje de vecinos que superaban los 65 años era del 17%. El pasado 1 de octubre, este porcentaje crecía hasta el 18,5%. Los crecimientos son especialmente llamativos en los arcos de edad más elevados. Ha aumentado el 55% el número de vecinos de entre 95 y 99 años y el 47% el de residentes que superan el siglo de vida. En total, 97.256 vecinos de Valladolid rebasaban los 65 años y 28.860 (cifra superior a todo el barrio de Parquesol, por ejemplo, o a Laguna de Duero al completo) tienen más de 80 años. Valladolid es una provincia envejecida en una región envejecida. De momento, no se alcanzan las tasas de Zamora o Palencia, pero los datos del INE encienden las alarmas rojas. La población de Valladolid es la que, porcentualmente, más ha envejecido desde el 2002. La esperanza de vida en Castilla y León se aúpa a las primeras posiciones de la clasificación nacional. Aquí vivimos durante más tiempo. Los hombres llegan a los 78,89 años (son los más longevos de toda España). Las mujeres, a los 85,13. Sólo las riojanas y navarras viven más tiempo. Y nadie más en todo Europa. Este envejecimiento (unido al enorme peso rural y la dispersión de los núcleos de población) genera grandes gastos en la prestación de servicios.
JÓVENES
Huida de la comunidad
Y a cambio de más mayores... menos jóvenes. La provincia ha perdido 25.156 vecinos de entre 15 y 29 años desde el 2002. Y ojo, en toda la provincia. Con lo cual, no son sólo vecinos que huyen de la capital hacia los municipios del alfoz buscando pisos más baratos. No. Estos son jóvenes de Valladolid que se marchan a vivir fuera de la provincia. Un estudio de la Fundación BBVA ya alertaba en el 2007 de que Valladolid era la cuarta provincia española que más población joven había perdido desde 1960. Y el destino, en la mayor parte de los casos, es Madrid. Un informe del 2001 concluía que el 8,9% de los licenciados que trabajan en Madrid proceden de Castilla y León, la comunidad que más titulados aporta al mercado laboral madrileño. Eso sí, esta migración se ha recortado. En el 2002, salieron de la comunidad 5.224 personas. El año pasado fueron 3.960.
NIÑOS
Repunte de nacimientos
¿Hay buenas noticias? Pues sí. Valladolid tiene hoy más niños que al principio de la década. El 1 de enero del 2002 el padrón tenía registrados 38.603 niños con menos de 9 años. El 1 de octubre se llegaba a los 45.763. ¿A qué se debe este incremento? La primera explicación es puramente demográfica. España vivió una fiesta natalicia en la década de 1970 bautizada como el 'baby boom' (se llegaron a superar los ocho mil nacimientos al año en la provincia). Bien, esos niños son los treintañeros de hoy, los padres potenciales, puesto que la edad media a la que las mujeres tienen su primer hijo se sitúa casi en los 32 años en Castilla y León. La segunda explicación viene de la mano de la inmigración, fenómeno de gran relevancia en este comienzo de siglo, que ha incrementado la población infantil extranjera también en Valladolid. Este 2009 es un año extraordinario, según recuerdan desde el INE. La provincia registrará en este 2009 el mayor número de nacimientos desde 1985. Al menos, ésa es la previsión que existía al principio del año. Calculan que este año 5.003 bebés entrarán en el mundo por la puerta vallisoletana, una vez superado el bache de la década de los 90, cuando la tasa de nacimientos cayó, y de qué manera, hasta tocar suelo en 1998, con 3.557 alumbramientos. Desde entonces, el número de nacimientos no ha hecho sino crecer. Eso sí, después del máximo de este año se volverá a una caída libre en la cifra de nacimientos. La crisis (que ha ralentizado la llegada de inmigrantes) tiene que ver, pero sobre todo incide el ciclo demográfico. Los papás serán entonces los nacidos en la década de 1980 y 1990, cuando la tasa de fecundidad estaba por los suelos.