Alta prevalencia, importante mortalidad y claro impacto en la calidad de vida de los pacientes definen el cáncer de próstata. Sin embargo, y pese a ello, los avances en diagnóstico y tratamiento hacen de esta patología una enfermedad que puede terminar siendo crónica y con supervivencias muy prolongadas. Los expertos abogan por aplicar de forma muy individualizada cada terapia en función de factores como la edad, la existencia de otras enfermedades, la agresividad del tumor y la actividad sexual del paciente.
El debate sobre el abanico terapéutico y las opciones más adecuadas a cada caso centrará la XII edición del Congreso de la Asociación Castellano y Leonesa de Urología, que se celebrará los días 16 y 17 de octubre en el Patio Herreriano.
Según destaca el presidente de estas jornadas, especialista en Urología del Clínico de Valladolid, este encuentro, que reunirá a un centenar de especialistas, acogerá 33 comunicaciones y está fundamentalmente dirigido a los facultativos de al comunidad aunque «suelen acudir de las autonomías limítrofes». Por su parte, el doctor José Heriberto Amón, del comité organizador, repasó las distintas posibilidades terapéuticas de un cáncer de próstata. Explicó que «cuando el tumor no se ha diseminado y se considera localizado en la glándula prostática existen diferentes modalidades de tratamiento como la cirugía, la radioterapia, la braquiterapia y la crioterapia que pueden conseguir la curación».
Enfermedad crónica
Cuando se encuentra en fase diseminada, «la manipulación hormonal y la quimioterapia pueden lograr que la enfermedad se haga crónica y una larga supervivencia». Destaca asimismo este especialista que «aunque disponemos de herramientas de predicción del pronóstico a la hora de indicar un determinado tratamiento, la elección resulta difícil y hay una notable variabilidad clínica dados los efectos adversos y la importancia de las complicaciones que pueden aparecer».
Además, hay diferentes modalidades de cirugía, radioterapia y tratamientos mínimamente invasivos. Aunque la extirpación radical de la próstata puede realizarse con cirugía convencional, también «tiene un abordaje laparoscópico y dentro del mismo la intervención es todavía más óptima si se utiliza un robot».
Todas estas técnicas, con la excepción de la cirugía robótica, están al alcance de los castellanos y leoneses en diferentes hospitales de la comunidad.