Fernando Llorente considera que pudo morir en el estadio José Zorrilla. El delantero del Athletic Club que tuvo que ser hospitalizado el domingo a raíz de un golpe en la cabeza del blanquivioleta Nivaldo, cree que si el «golpetazo» recibido llega a ser en otra zona de la cabeza tal vez «no estaría contándolo».
«La cabeza es una zona muy delicada, unos centímetros a un lado o a otro, igual ahora mismo no estaría contándolo. Si, en vez de darme donde me dio, me da un poco más a un lado o un poco más a otro, quizás no estaría aquí», dijo ayer el ariete internacional en una comparecencia ante los medios. Llorente no se mostró de acuerdo con «algunos que piensan que [el golpe] fue algo fortuito», entre otros su propio entrenador, Joaquín Caparrós, e incluso consideró que la acción de Nivaldo «es de [tarjeta] roja».
«He visto la entrada y la verdad es que es muy dura. Sí es un lance del juego, pero creo que él va a lo loco, llega tarde, sin ninguna opción de llegar al balón ... y además creo que no es la primera vez que hace algo así este jugador. Debería tener mucho más cuidado. El susto ha sido muy gordo», explicó.
El jugador, nacido en Pamplona, recordó que «en este caso se ha quedado en un susto», pero asumió que «la próxima vez podría llegar algo más grave». Por ello, cree que «todo esto le debería ayudar a reflexionar» a Nivaldo, de quien no tiene «ninguna noticia». «Pero tampoco me importa ya», dijo.
Sin embargo, durante la mañana de ayer, Nivaldo intentó ponerse en contacto telefónico con el delantero rojiblanco tras finalizar el entrenamiento con el Real Valladolid. Al no conseguirlo, le envío un mensaje de texto para interesarse por su estado. «Hola, soy Nivaldo. Quería saber cómo estabas. No quise dañarte. Espero que estés mejor. Un abrazo», rezaba el texto enviado. Llorente no lo vio hasta después de la rueda de prensa.
Llorente y el doctor Lekue resaltaron el excelente comportamiento del club pucelano. «El Valladolid se ha portado genial conmigo. Los médicos estuvieron conmigo en todo momento y tengo que estar agradecido».
Al respecto de lo ocurrido, Llorente desveló que no recuerda la jugada, que todavía tiene «un borrón» en la memoria. «No tengo ningún recuerdo del golpe y creo que de momentos antes tampoco. Lo último que recuerdo es el gol que mete [Markel Susaeta, que nos abrazamos todos y que vuelvo al centro del campo. A partir de ahí tengo un borrón».
Llorente añadió que «tumbado» se marea «un poquito» y tiene algunos «dolores cervicales y de cabeza».