El primer modelo fabricado bajo la licencia de la empresa Renault en Valladolid, en el año 1953, era un 4-4. Algún tiempo después, con la fábrica de la multinacional gala ya en plena producción, la factoría vallisoletana montó 396.704 unidades del modelo 4L, terminología que tuvo su traducción popular como el 'cuatro latas'. Si se cumplen las previsiones que hoy presentará el presidente de Renault, Jean Pierre Laurent, las instalaciones vallisoletanas volverán a tener relación con el 4, incluso con el cuatro latas porque el turismo que se adjudicará a Valladolid será un coche con tracción a las cuatro ruedas, aunque habrá versiones más económicas con tracción sólo delantera. Este proyecto, que sobre la mesa de dibujo tiene la denominación X-87 comienza también a tomar cuerpo. Su diseño ya ha sido visto por un buen grupo de personas en el Tecnocentro de Renault, en París, el lugar donde la firma ha concentrado sus servicios de ingeniería y desarrollo de nuevos productos. Su silueta, indican, recuerda al viejo coche que en Montaje-Carrocerías comenzó a salir de la cadena en 1963 y cuya vida útil se extendió hasta el año 1991, cuando se montó el último 4L vallisoletano. Eso sí, el nuevo modelo sólo tendrá eso, un recuerdo, algo de lo que ahora, entre los constructores de automóviles llaman aire 'retro', como lo tienen el actual Mini, con guiños al antiguo coche de Morris o el Volkswagen con una carrocería que contiene aromas del veterano 'escarabajo' de la firma alemana.
Las fuentes consultadas, relacionadas con los sindicatos que representan a la plantilla que trabaja en las factorías vallisoletanas, aseguran que el coche que se fabricará a partir del 2013 es de la nueva gama de modelos llamados en inglés 'crossover', coches con características de un todoterreno pero cuyo propietario, además de recorrer caminos sin asfaltar, puede utilizarlo para ir a la ópera, o para darse una vuelta despacio por el barrio de Parquesol.
Coche mixto
La propuesta, dicen quienes ya lo han visto, resulta atractiva, porque aúna tres conceptos que en el mercado han tenido buena acogida: Primero, el recuerdo de modelos añorados por parte de los compradores potenciales. En segundo lugar un diseño más agresivo, actualizado y que bajo una buscada pátina del tiempo esconde motores y características de última generación, como transmisiones inteligentes, luces que giran al tiempo que el volante o mejoras similares. Y por último, la mezcla de coche capaz de utilizarse en el campo como un todoterreno de corte tradicional y a la vez, que sirve también para llevar a los niños al colegio. De hecho, propuestas similares, como el Qasquai de Nissan, participada por Renault, se han convertido en un éxito con un buen número de ventas tanto entre compradores como, y esta es una de las condiciones que más se valoran de este segmento del mercado, entre las compradoras.
A diferencia de los modos de producción anteriores, una de las novedades de la llegada de este modelo para sustituir al Modus y al Gran Modus es que no se prevén cifras de producción. Será el mercado, una vez que se ponga en marcha la cadena, el que determine la cadencia de fabricación. «Lo que se mantendrá será el empleo, pero la recuperación del sector de la automoción llevará tiempo, quizá bastantes años, o quizá nunca se llegue a los niveles de ventas del 2006 o del 2007», puntualizan desde los sindicatos.