La fábrica de Montaje-Carrocerías de Renault en Valladolid espera que la Dirección General del grupo automovilístico asigne en estos días a la factoría la construcción, a partir del año 2013, de un modelo de coche con motor de combustión interna cuyo prototipo se conoce ahora como el X-87, un vehículo del denominado segmento B, con un tamaño mayor que el Clio y más pequeño que el modelo Megane fabricado en Palencia. La numeración y la letra que le precede al X-87 indican, tanto el número de prototipo como el estado de elaboración del producto. Así, en febrero del 2004 se anunciaba que Valladolid fabricaría el J-77, que se convirtió en el Modus ensamblado en estos momentos en las instalaciones vallisoletanas.
Fuentes de Renault informaron ayer que la reunión en la Dirección General tendrá lugar «en breve» sin determinar la fecha y si existe un calendario concreto para la adjudicación de productos a las fábricas de la multinacional. Fuentes sindicales puntualizaron, por su parte que la reunión tendrá lugar hoy, 1 de octubre, y que el anuncio de la adjudicación se comunicará mañana viernes o, posiblemente, en la jornada del lunes próximo.
Pacto por el empleo
La esperanza de que Montaje-Carrocería resulte la instalación designada para montar el X-87 ha crecido tras la firma ayer del pacto entre la empresa y los trabajadores que regula los aumentos salariales de los cuatro próximos años, con un año de congelación, el 2010, y pequeños incrementos para los tres restantes. La plantilla vallisoletana espera que, de esta forma, se supere el bache provocado en esta factoría por las bajas ventas del Modus desde su llegada al mercado -estaba prevista al construcción de 1.300 turismos diarios en tres turnos de trabajo y ahora fabrica menos de 400 al día en un único turno-. El presidente de Renault España, Jean Pierre Laurent, declaró en este periódico que esta fábrica está abocada al cierre si la reunión para el reparto de productos a los centros de la Región Europa no adjudica nuevos encargos.
El modelo previsto, indican las fuentes, es todavía un prototipo bajo el nombre de X-87, un vehículo que podría fabricarse en Valladolid con la introducción de algunas modificaciones en la plataforma de la cadena que ahora se ocupa del Clio. La necesidad de ajustar la cadena exigiría la aplicación de un expediente de regulación de empleo para parte de la plantilla de Montaje durante el periodo de adaptación. En el último cambio, a finales del año 2006 para comenzar la fabricación del Gran Modus, la empresa recibió unas subvenciones de cerca de 37 millones de euros. La asignación del modelo, que comenzaría a fabricarse a finales del 2012 o, con más probabilidad, a comienzos del año 2013 conlleva la transferencia a la planta elegida de la ingeniería del proceso de fabricación.
La segunda adjudicación pendiente es la de un vehículo eléctrico que, según las fuentes, será un modelo biplaza derivado del prototipo Twizy, uno de los cuatro turismos movidos con electricidad que la marca del rombo presentó en septiembre en el Salón del Automóvil de Fráncfort.
El Twizy es el más pequeño de los turismos de esta nueva línea de coches sin emisiones contaminantes y en Valladolid se fabricaría con una carrocería para dos personas, similar a otros pequeños vehículos de características parecidas que existen en el mercado, como el Smart, de forma que se trataría de un coche muy urbano, con baterías de ión-litio con autonomía para 150 kilómetros. Como en el caso del X-87, la ingeniería del proceso productivo sería transferida a equipos locales, pero se promete también la «transferencia del pilotaje del desarrollo de producto» a Valladolid.
Fábrica de baterías
Las decisiones de la multinacional que preside Carlos Ghosn se complementarían, en el caso de que sea Valladolid la elegida para los dos nuevos vehículos, con la búsqueda de ubicación para una fábrica de baterías. Las fuentes laborales consideran probable que esta fábrica se instale en los terrenos de que dispone la firma en la capital vallisoletana. Esta fábrica, que daría empleo a entre 85 y 100 personas, comenzaría a funcionar a través de un negocio participado por Renault con alguna empresa española, presumiblemente especializada en el almacenamiento de energía eléctrica. Dos inconvenientes hacen temer que Valladolid pudiera no ser la ubicación ideal: «Necesita mucho espacio en metros cúbicos y además, la pretensión es que se centralice la fabricación donde el consumo sea mayor», puntualizaron.
El acuerdo entre la empresa y los trabajadores también establece que la fábrica de Motores de Valladolid construirá un nuevo propulsor de gasolina, denominado H5, mientras que para la fábrica de Villamuriel de Cerrato, donde se ensambla el Megane, se espera la adjudicación de cuatro nuevas carrocerías que sustituyan a este modelo en el futuro, además de otra caja de cambios para Sevilla.