Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 12 febrero 2012

Cultura

CULTURA

El libro 'Así os ponemos los cuernos las mujeres' muestra en doce relatos breves que lo de ser infiel no es sólo cosa de hombres

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Cuernos con tacones
Felicitas Rebaque de Lázar, en la presentación del libro. / R. O.
¿Hombres y mujeres engañan a sus parejas de la misma forma? Felicitas Rebaque de Lázar opina que no. Es, junto a otras diez mujeres y un valiente hombre, la autora de los doce relatos breves que conforman el libro 'Así os ponemos los cuernos las mujeres' que edita la editorial leonesa Lobo Sapiens y que fue presentado ayer en la Casa Zorrilla de Valladolid.
«La diferencia está en que los hombres no suelen implicarse sentimentalmente a la hora de ser infieles a sus parejas, pero las mujeres, sí», dice la autora del relato 'Express, magazin, Jet'aime'. «Aunque es cierto que eso está cambiando y las mujeres están empezando a dejarse llevar también por un momento determinado de placer dejando a un lado los sentimientos», añade.
El personaje del Don Juan que dio fama al mismo Zorrilla ha sido explotado hasta la saciedad en literatura y cine. En el lado opuesto, la 'femme fatale', la mujer devoradora de hombres. El primero, mucho mejor visto en la sociedad que la segunda y no sólo cuando hablamos de personajes ficticios, también cuando nos referimos a las personas de carne y hueso. Y es que se habla con más ligereza de las infidelidades cuando son llevadas a cabo por un hombre pero, como recuerda Felicitas, en una infidelidad hacen falta dos y las mujeres con las que los hombres engañan a sus parejas «tienen sus propias circunstancias a tener en cuenta también».
En palabras de José Antonio Martínez Reñones, editor del libro, «el lector puede dar respuesta a tres preguntas cuando lee estos relatos: cómo ponen los cuernos las mujeres, con quién lo hacen y por qué». Y descubrir que los hombres también lloran y que lo de ser infiel no es sólo cosa de ellos. Según Felicitas, «hay ciertas imágenes que son típicamente masculinas o femeninas» y hay quien aún asegura eso de que 'el hombre es infiel por naturaleza'. Con relatos como estos se intenta terminar con esa imagen de cornuda de las mujeres. Ellas también saben ser infieles.
Títulos como 'La teta de los ángeles', 'Sin Eva no hay paraíso' y 'No desearás al vecino de enfrente' invitan a mentes y cuerpos a disfrutar de estos relatos sobre cuernos, sí, pero también sobre sentimientos. Sobre placer, claro, pero sin olvidarnos del lado más sensible de esto de ser infiel. Que lo cortés no quita lo valiente.
Para las autoras de los textos, noveles, el libro ha sido un regalo. Han tenido la oportunidad de sacar a la luz su lado más erótico y despojarse de las inhibiciones, las vergüenzas y los tabúes poniéndose en la piel de esas mujeres que deciden ser infiel a sus parejas, sin mirar o mirando con quién.
Un intruso
'Así os ponemos los cuernos las mujeres' no es un libro sólo para féminas pese a haber sido escrito por mujeres. Aunque no todos los textos han salido de puños femeninos. Entre las doce autoras se ha colado un intruso: un hombre que firma con nombre de mujer. Sólo si el lector lee con atención y se fija en pequeños detalles y matices puede descubrir cuál de los doce relatos no ha sido escrito por una mujer, aunque la tarea es complicada. Con la inclusión en el libro de un texto escrito por un hombre se ha pretendido demostrar, como dice Feli, que «los seres humanos somos todos iguales y que los sentimientos de los hombres y las mujeres no son tan diferentes en el fondo».
De esta manera queda patente también que los hombres pueden ponerse en la piel de las mujeres en estas circunstancias y conocer los motivos que las llevan a ser infieles. Y entenderlos. Y comprobar que los cuernos con tacones se diferencian poco de los cuernos con corbata.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS