Potenciar el consumo de vino y contribuir a la promoción de las bodegas acogidas a la Denominación de Origen Toro. Estos son los dos objetivos que se ha marcado el Ayuntamiento de Morales de Toro en la nueva edición de la Fiesta de la Vendimia, que tiene como eje la feria. En ella, los visitantes pueden degustar los vinos elaborados por 35 bodegas amparadas por el marchamo de calidad toresano y los productos que ofrecen dos queserías y una empresa de productos cárnicos.
La Plaza Mayor de la localidad se convirtió en el punto de encuentro de numerosos amantes del vino que tienen en esta feria la oportunidad de probar algunos de los caldos más representativos de la DO o de degustar sabrosas tapas de queso y embutidos de calidad.
Pero esta feria ofreció ayer muchos más atractivos, como una degustación de ternera asada, una exposición de variedades de uva, una degustación del primer mosto de la temporada o una demostración de bailes tradicionales.
Ante el éxito de participación, el alcalde, Luis Segovia, mostró su satisfacción y recalcó que el propósito es «promocionar el vino, porque aunque en Morales de Toro hay varias bodegas, en definitiva somos viticultores, vivimos de la uva y la forma de que se venda es que se venda el vino, por lo que tenemos que ayudar a promocionar el vino».
Aumento de población
De hecho, como resaltó, en la actualidad, el 70% de la población de Morales se dedica a la viticultura, de forma que la viña se mantiene como uno de los pilares fundamentales de la economía de la localidad. Para Segovia, el hecho de que un elevado porcentaje de moralinos se dedique al cultivo de los viñedos ha contribuido a incrementar la población, que en la actualidad ronda los 1.240 vecinos cuando, «en Zamora o en Valladolid, todos los pueblos que no han vivido de la viña tienen cien o doscientos habitantes». No obstante, reconoció que, aunque buena parte de la población moralina sigue viviendo de esta actividad, «es complicado porque la uva está barata», situación que sobre todo afecta a los viñedos más nuevos ya que las viñas más antiguas «tienen una categoría importante y el precio merece la pena».
Segovia destacó la elevada participación de bodegas en esta feria y afluencia que atribuye a los 'stand' que se ofrecen, así como al personal, ya que numerosos jóvenes del pueblo colaboran con la feria ofreciendo a los visitantes la posibilidad de degustar los distintos vinos, mientras que la aportación de las bodegas se limita a donar cajas de vino.
En la misma línea, Amancio Moyano, presidente del Consejo Regulador, realizó una valoración positiva de la primera jornada de esta feria que se ha consolidado con los años como un reclamo más para potenciar la cultura vitivinícola en la zona. Resaltó la importancia de que, además de Toro, el resto de localidades que forman parte de la Denominación de Origen «se sientan partícipes de lo que supone la tradición vitivinícola».