Desde el Ayuntamiento de Pozuelo de Tábara se trabaja para conseguir poner en marcha un proyecto que sirva para aunar tradición e impulso turístico. La idea es abrir un pequeño museo etnográfico dedicado a la fiesta más significativa con la que cuenta esta población, y que es conocida en toda la provincia, la de El Tafarrón.
«Nuestra intención es exponer en el futuro centro museístico los trajes de los personajes que forman parte de esta tradición ancestral, así como todos los documentos relacionados con la fiesta», explica el alcalde de Pozuelo de Tábara, Isidro Tomás Fernández.
Con este fin, desde el Ayuntamiento se están estudiando futuros emplazamientos del museo, aunque para ello el alcalde se decanta por una pequeña ermita «que queremos recuperar para este fin».
El Tafarrón es una de las mascaradas de invierno con más arraigo en la provincia de Zamora. Su celebración tiene lugar el 27 de diciembre y en ella se diferencia claramente la parte religiosa de la profana, ya que es la figura de El Tafarrón la más ancestral y profana de la fiesta, mientras que el personaje de la Madama constituye la parte sacra.
El primero de los personajes aparece cada mes de diciembre pertrechado con un traje de paja de centeno, y cubre su rostro con una máscara. Lleva en la mano derecha una pelota atada con una cuerda a un palo para azuzar a los mozos, mientras que en la izquierda porta un cazo largo con un gancho donde la gente le echa monedas.
En el atuendo del personaje de la Madama destaca el colorido y, además, lleva un sombrero con una gasa que le cubre la cara. En la mano porta unas castañuelas con las que propina golpes a los espectadores que cada año se acercan hasta Pozuelo de Tábara para disfrutar de esta singular fiesta tradicional.
Además de esta fiesta tan significativa, la localidad de Pozuelo de Tábara disfruta de otras fechas señaladas.Una de las más importantes es la festividad de San Juan, que se celebra el día 24 de junio. Es tradicional que la víspera de la celebración tenga lugar un repique de campanas.
Al día siguiente, los vecinos del pueblo y los visitantes disfrutan de juegos infantiles y tradicionales, para los mayores, así como de verbenas.