¡Conseguido!, el récord está más que superado con 33.739 globos inflados. La coordinadora de peñas dejó de inscribir gente media hora antes de que diera comienzo el evento ya que la jueza del 'World Guinness Récord', Denise Amlander, aseguró que sólo importaban los globos inflados y no las personas inscritas. Aún así, la cifra no deja indiferente a nadie, ya que apuntados había más de 10.000 participantes. Tras el reconocimiento del récord, el coordinador de peñas, Óscar Arranz, declaró emocionado que era «un mérito de todos los ciudadanos». Aprovechó también para dar las gracias a todas las marcas y empresas que habían patrocinado o colaborado con el acto.
Participación masiva
La magnitud del evento se comenzó a notar a media tarde cuando las colas de gente, para inscribirse o para recibir su helado, asombraban a todos los transeúntes que circulaban por la zona. A medida que avanzaba la tarde, el Paseo Central del Campo Grande y las inmediaciones de la Acera Recoletos se convirtieron en un hervidero de gente que, posteriormente, llegada la hora en la que se había fijado el hinchado de los globos, se reunieron en el centro, frente al escenario, para aunar pulmones y superar el récord que ostentaba el pueblo italiano de Bibbiano con 1.078 aerostáticos.
Los más impacientes, hincharon sus globos a deshora. La organización, desde el escenario instalado en la Plaza Colón, repetía las bases del concurso. Debían de ser entregados a los colaboradores y no lanzados a la piscina, debían de hincharse con la boca y, sobre todo, solo valdrían los que se inflaran dentro del período de tiempo estipulado, es decir, entre las 21.00 y las 22.00 horas. Un cuarto de hora antes de empezar, los asistentes ya se agolpaban en torno a las 'piscinas', habilitadas con vallas, donde se depositarían los globos. Tres, dos, uno y, ¡todos a inflar! A los cinco minutos de empezar los participantes alzaban los brazos con sus aerostáticos bien grandes, convirtiendo el Paseo en una animada marea blanca que no dejaba de bailar al ritmo de la música que Alberto Guerrero hacía sonar desde el escenario. La concejala de Cultura, Mercedes Cantalapiedra, también aportó su globito hinchado desde el escenario. Las peñas colaboradoras iban de un lado a otro lanzando globos para que los que habían finiquitado los suyos pudieran seguir participando o los que quisieran participar se acercaran a la zona central a entregar su globo a los encargados de llevar el recuento. La intensidad de la marea blanca no descendió durante los primeros treinta minutos, proporcionando los mejores augurios a los organizadores del evento. Los últimos diez minutos se hicieron cuesta arriba, ya que la afluencia de globos era muy escasa y todos deseaban conocer el resultado final. Para hacer más corta la espera, los sorteos de los jamones que se entregaban con las papeletas, se efectuó durante los últimos minutos del evento. Finalizado el tiempo, el jurado, el notario y los organizadores se reunieron para hacer el recuento de las numerosas listas que las personas que llevaban la cuenta habían realizado. En la espera hubo quien se dedicó a explotar esferas, que para eso las habían hinchado antes y con buenos pulmones. Tras unos minutos de inquietud se proclamaba la cifra final, ¡33.739 globos!, ¡Récord conseguido! «Arrivederci Italia».