La Asociación Amigos de la Casa de la Moneda es un candidato idóneo para ser Embajador de Segovia 2016. Eso piensan los concejales del PP, que plantearán la propuesta en el Pleno del lunes al considerar que cumplen los requisitos expresados por el equipo de Gobierno en la sesión anterior para poder ejercer el cargo: ser personas o entidades del mundo de la cultura que trasladen la imagen de Segovia en el ámbito nacional e internacional.
Beatriz Escudero, portavoz del PP, señaló ayer que designar a Amigos de la Casa de la Moneda como representantes de la candidatura de Segovia a la Capitalidad Cultural Europea sería un reconocimiento al trabajo desarrollado para realzar el valor de la Ceca como patrimonio industrial y a su labor para que «suene el nombre de Segovia allí donde estén presentes sus miembros». Además, el nombramiento sería un aliciente para que la asociación siga en este cometido.
Escudero declaró que la asociación, con Glenn Murray al frente, ha recibido numerosos reconocimientos, como el premio Segoviano del Año 2009, la Medalla Peñalosa por su defensa del patrimonio histórico y artístico de Segovia y el Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural, Europa Nostra 2009, con lo que su labor de apoyo a la candidatura de Segovia «trasciende las fronteras europeas».
Por otro lado, el grupo de la oposición también propondrá que no quede cerrado en 16 el número de embajadores de la candidatura, pues entiende que siempre habrá mayor difusión cuantas más personas o entidades haya que cumplan perfil y los criterio de selección y que se dediquen a apoyar a Segovia 2016.
Ayuda a las familias
La tercera de las cuatro mociones que defenderá el PP es semejante a la que viene presentando desde el 2003, la concesión de un cheque de ayuda escolar de 60 euros para cada uno de los hijos entre 6 y 16 años de las familias con alguno de sus miembros en situación de desempleo, hayan agotado el subsidio o sus rentas sean bajas. El PP, señaló Escudero, se niega a creer que el Ayuntamiento no disponga de fondos para esta ayuda. «Pueden buscar en la misma partida de los 3.000 euros que costó el informe jurídico sobre el paso del autobús eléctrico por el Acueducto o de la de 500 euros de la pancarta que colocó el alcalde en el balcón del Ayuntamiento. Eso sí son gastos superfluos e innecesarios», apostilló.