Se abrieron las taquillas para retirar las entradas individuales y se desató la pasión taurina. El revuelo que forma el matador madrileño José Tomás en cualquiera de los cosos a los que acude comenzó a vivirse ayer en la ciudad de
Palencia, con el inicio de la venta de las entradas sueltas.
En días previos, la renovación, primero, y la posterior venta de nuevos abonos, ya permitía augurar que conseguir una entrada para ver a José Tomás el próximo 2 de septiembre no iba a ser tarea fácil. Alrededor de 5.500 abonados colocan muy atrás los poco más de 2.000 de temporadas anteriores, lo que ya dejaba a las claras que la feria de este año ha despertado gran expectación entre los palentinos, aficionados o no.
Y esta sensación quedaba ayer confirmada con un simple paseo por las inmediaciones de la plaza de toros de Palencia, ante cuyas taquillas guardaban cola cientos de personas, algunas incluso desde el día anterior, por lo que habían tenido que dormir a la intemperie o en tiendas de campaña, para no perder sus privilegiados lugares en los primeros puestos de la fila.
La empresa puso ayer a la venta alrededor de 4.000 butacas para cada una de las corridas del ciclo de
San Antolín, aunque el objetivo de quienes ayer guardaban cola ante el coso palentino era únicamente hacerse con al menos un pase para el festejo del día del patrón, en el que el diestro de Galapagar se medirá, junto al vallisoletano Manolo Sánchez y al joven José María Manzanares, con los astados de Núñez del Cuvillo.
En las taquillas, únicamente se despachaban cuatro entradas por persona, por lo que se espera que los billetes para el anhelado día de
San Antolín se agoten de forma inmediata, puesto que después de la corrida de
Palencia apenas quedarán ya escasas oportunidades para disfrutar del toreo de José Tomás, que sólo tiene ya contratadas unas pocas corridas en ciudades como Albacete o Murcia.
La feria taurina de este año cuenta con un abono de cuatro corridas de toros, a las que se suman una de rejones, una novillada de promoción y un concurso de cortes. En el cartel, figuran además de José Tomás, los principales espadas del escalafón, con la única ausencia de El Juli, que no viene a Palencia por primera vez desde 1999.