Miles de personas se congregaron ayer las calles de Toro para disfrutar del desfile de carrozas, uno de los actos que concita mayor interés de cuantos se celebran en San Agustín. Las elevadas temperaturas contribuyeron este año a que un mayor número de visitantes decidiera acercarse hasta la ciudad para contemplar este espectacular y colorido desfile marcado por la creatividad, el color, los efectos especiales y sobre todo una desbordante imaginación.
Los entrañables gigantes y cabezudos, que tan apreciados son en Toro, abrieron el desfile en el que cuatro maestros carroceros mostraron al público sus últimas e ingeniosas creaciones en las que no faltaron personajes de cuento, animales, un barco vikingo o un gigantesco gragón.
A la estela de los gigantes y de los cabezudos, desfiló la carroza confeccionada 'Carrozas Tauro', empresa fundada por dos hermanos toresanos que decidieron dedicarse profesionalmente a este mundo.
Durante las horas previas, Francisco Costillas, uno de los fundadores de la empresa, no escondía su nerviosismo por «debutar» en el desfile de carrozas de Toro y por conocer la reacción del público al contemplar sus creaciones. Como los valientes toreros, Costillas reconoció que «Toro es una plaza importante porque hay mucha gente entendida y en el tema de carrozas hay mucho nivel; ahí está el maestro 'Rurro' que nos ha dado una lección a todos». Francisco Costillas superó el reto logró la admiración del público con la carroza 'Belle epoque'. Un vehículo antiguo reproducido a escala, de cinco metros de largo y enganchado a un carro lleno de regalos. Los niños que completaron el desfile desde esta carroza acudieron disfrazados de 'ganster' y de bailarinas de charleston.
20 años de dedicación
También espectacular fue la segunda carroza, de los hermanos Costillas; un logrado barco vinkingo, de ocho metros y medio. No podía faltar Rufino González de Córdoba, 'Rurro'. Más de dos décadas de su vida dedicadas a la construcción de carrozas avalan a este experto maestro carrocero, que en la actualidad dispone de más de 80 creaciones distintas. En el desfile de ayer deslumbró a todos con la carroza 'Dralión', una de las más espectaculares de las que han recorrido las calles en los últimos años. Un enorme dragón articulado y repleto de luces de colores.ç
El propio 'Rurro' se lució con una vistosa carroza dedicada al faraón Ramses II'en la que no faltaba detalle, como un gran barco desde el que medio centenar de niños, ataviados con trajes egipcios, lanzaron caramelos al público . Como manda la tradición, 'Rurro' también aportó la carroza de la reina y las damas de las fiestas, que durante todo el recorrido se mostraron radiantes.
Una carroza dedicada al mundo de Disney, con personajes muy queridos por los niños fue la aportación de Juan Pedro, otro de los carrocistas que conoce el encanto y la magia del desfile.
El último de los carrocistas aportó tres creaciones. Fue Carlos Ruíz, de la empresa TresSL. Una de ellas fue la de 'Astérix y Obélix'.
Unos cuatro metros de altura alcanzaba la segunda de las carrozas y en la que el protagonista principal 'Harry Potter'. Para paliar las elevadas temperaturas Ruíz trasladó hasta Toro una refrescante carroza dedicada al invierno y al frío polar.