L a franja horaria que sigue a los informativos de noche televisivos es una de las más disputadas. Mientras que Cuatro y La Sexta dedican el verano a reemisiones, Telecinco ha tenido el acierto de recuperar 'Camera Café' con episodios nuevos, una inteligente serie de humor que había sido muy maltratada. Fue retirada de esta misma franja horaria para poner 'Escenas de matrimonio'. Si 'Camera Café' es inteligencia, ironía e innovación, 'Escenas de matrimonio' es humor rancio, machista y hortera. Después la cadena intentó utilizar 'Camera Café' para subir la audiencia de la franja horaria de tarde. No funcionó, sobre todo porque no le dieron tiempo. El acostumbrar a una audiencia embobada con programas de cotilleos a un humor inteligente no es cosa de un día, y Telecinco tiró la toalla. 'Camera Café' estaba recluida a los fines de semana, recuperando las audiencias de antaño.
'Camera Café' no es un formato original. Han sido los franceses los creadores de la idea. Pero detrás de la versión española están algunos miembros de La Cuadrilla. Son los que hicieron aquella maravillosa película, 'Justino, un asesino de la tercera edad', que por ser en blanco y negro se nos ha castigado a que nunca la podamos ver por televisión. Estos responsables hispanos de 'Camera Café' han puesto todo su ingenio en historias muy rápidas, casi surrealistas, con diálogos inteligentes, llenos de réplicas y contrarréplicas muy brillantes y con 'gags' insólitos. Personajes como Cañizares, Bernardo o Antúnez, son un fiel reflejo de tantos oficinistas que utilizan los cinco minutos de pausa ante la máquina del café para relajarse, criticar al jefe o al compañero o simplemente hablar de la vida. Lo inteligente de la propuesta es que unas situaciones tan cotidianas, con la original perspectiva de la máquina del café, se conviertan en delirantes. La serie ha consagrado nuevos rostros, como los de Arturo Valls, Carolina Cerezuela o Esperanza Pedreño, que después han triunfado en el cine. No se sabe qué futuro deparará Telecinco a esta estupenda serie tras el verano. Pero por el bien de los espectadores, sería de desear que la cadena no la vuelva a relegar a su condición de Guadiana, que aparece y desaparece cuando menos se espera.