El nuevo Programa Anual de Mejora de Lista de Espera centra su intervención no sólo en el cumplimiento de los tiempos máximos establecidos por el plan de reducción que se desarrolló entre el 2004 y el 2007, sino en una demora todavía inferior en patologías especialmente graves. Así, y con el objetivo de aplicarlo este mismo año, la Consejería de Sanidad ha establecido en el nuevo documento un tiempo máximo de espera de 30 días para las intervenciones de cáncer y de corazón, con la excepción de la cirugía cardiaca vascular. Para el resto de la asistencia, Sanidad mantiene los tiempos del plan fijados en 100 días para una intervención quirúrgica, en 30 para consultas externas y en 20 para las pruebas de diagnóstico.
El tiempo que este nuevo objetivo sanitario contabiliza es el que transcurre desde que hay un diagnóstico que confirma la necesidad de una intervención quirúrgica hasta que esta prescripción se lleva a efecto, sea el proceso oncológico que sea. Sacyl implanta estos objetivos en todos los hospitales de la comunidad con el objetivo añadido de trabajar específicamente este año en los sistemas de información de los 3 procesos oncológicos más frecuentes susceptibles de cirugía, es decir, el cáncer de mama, el colorrectal y el de próstata. Sacyl pretende además mejorar en el futuro los tiempos que transcurren desde que un paciente llega a su centro de salud hasta que es derivado al especialista y desde que tiene lugar esta consulta hasta que el sistema realiza las pruebas de diagnóstico así como la demora entre los resultados y el diagnóstico. Concretamente, la Dirección de Asistencia Sanitaria ha planteado conocer este año estos datos y reducir la demora en el 3%.
Los datos facilitados por la Consejería de Sanidad respecto a la demora de la cirugía en las patologías oncológicas más frecuentes permiten ser optimista en la consecución de objetivos. En el de mama, la media actual de Castilla y León es de 17 días y más baja es la de Valladolid con 14 en el Río Hortega y sólo 7 en el Clínico, hospital que también atiende los casos de cáncer de la comarca de Medina del Campo. En el de colon, la media autonómica es de 20 días y, según el tipo de intervención, se mueve entre los 10 y 12 días en el Río Hortega y en torno a los 20 en el Clínico. Los peores datos son los de las operaciones de próstata debido a que los tiempos de quirófano de esta intervención son muy largos. La media de las nueve provincias está en 45 días y el Río Hortega se sitúa en 29 mientras que son 30 en el Clínico.
Los tiempos de espera
En cuanto a los tiempos de demora en cirugía cardiaca no valvular, Sacyl carece de datos homogéneos y exactos. Es precisamente uno de los objetivos de este proyecto descender a este detalle.
No obstante, y según los últimos datos del segundo trimestre del año, el tiempo medio de espera para la cirugía cardiaca es en Castilla y León de 47 días, tan sólo 17 más de lo que ahora Sanidad quiere implantar pero estos datos además corresponden a toda las intervenciones quirúrgicas del corazón e incluyen, por ello, los cambios de válvula, un proceso muy frecuente que altera las medias del resto de la cirugía cardiaca que es la que entra en el plan y cuyos tiempos actuales probablemente se acerquen mucho más al objetivo de acabar el año con dichos 30 días. Por hospitales, son 3 los que practican esta cirugía, el Clínico de Valladolid y el complejo de Salamanca son los de menor tiempo medio de demora, con 58 y 37 días, respectivamente; aunque el de la capital vallisoletana el primer trimestre del año tenía una media de 43 días, es decir, que la cifra es muy variable en periodos de tan sólo 3 meses. El volumen de pacientes que atiende el Clínico es mayor y de 61 pacientes, 54 fueron operados antes de los 90 días y los siete restantes, entre los tres meses y los 180 días en el primer trimestre. Entre marzo y junio, de 92 enfermos que precisaban cirugía, fueron operados antes de cien días 73. El complejo salmantino intervino en dicho primer trimestre 49 pacientes antes de los 90 días y seis entre dicho tiempo y los 180 días y de 41 pacientes del segundo trimestre, 39 fueron operados antes de tres meses. En cuanto a León, de sus 55 cirugías, 42 fueron realizadas dentro de los tres meses y diez antes de 180 días en el primer trimestre y, en este segundo, de 39 enfermos de corazón, 36 fueron intervenidos antes de 90 días.
Estos nuevos objetivos tienen además garantías. En el caso de que Sacyl no cumpla con los 30 días máximos para las citadas operaciones y siempre y cuando haya ofrecido al paciente su intervención como alternativa en un centro privado con el que tiene conciertos y el paciente no lo haya rechazado, el enfermo podrá acudir a un hospital privado y la cirugía será financiada, al menos en parte, por Sacyl. El Decreto de Garantía de la Demora establece, tanto en los casos de 100 días como en estos de 30, que el paciente deberá presentar en Sacyl su solicitud y el hospital elegido para su intervención. La Junta dará su autorización sanitaria y, en función de los precios contemplados y actualizados anualmente en una resolución a tal efecto, pagará el proceso. Sacyl costeará la operación en función de dicha lista de precios aprobados y si hay diferencia con el coste real.
Este nuevo plan detecta para su puesta en marcha la necesidad de conocer, en el caso de la cirugía de tumores, los tiempos reales de demora desde que hay una sospecha diagnóstica. Este documento constata como causa del problema que, en la actualidad, los hospitales dan por sentado que los tiempos de espera para los procesos oncológicos son los adecuados y, por ello, no han sentido la necesidad de un sistema de información específico sobre las demoras en estas patología. Asimismo, detecta que los registros de consultas existentes incluyen todas las patologías sin permitir diferenciarlas en función de criterios de prioridad clínica. Asimismo, Sacyl ha encontrado otro problema en la gestión de los procesos oncológicos que es la ausencia de criterios explícitos sobre la inclusión del cáncer en el registro de la lista de espera quirúrgica y un insuficiente control de la codificación de los sistemas existentes.
Carencias
Para corregir estas carencias poder cumplir con garantías con ese tiempo de 30 días, la administración sanitaria implantará la inclusión en el registro de estos procesos e implanta estos criterios entre los objetivos incentivados. Para la creación del sistema de registro de los procesos seleccionados, el programa Pamle del presente ejercicio establece que se tendrá en cuenta lo recogido en las guías para la gestión integrada de procesos asistenciales relacionados con dichos procesos oncológicos.
En cuanto a la cirugía de procesos coronarios, sí hay un registro de pacientes en espera de intervención quirúrgica programada no urgente, pero los enfermos se incluyen de forma heterogénea, según cada hospital. El insuficiente control de la codificación y la tendencia a atender con diligencia estos casos es lo que ha llevado a no poder conocer con más detalle los tiempos de espera que hay actualmente para lo cual Sacyl ha implantado proyectos de mejora.