Dos juzgados de Zamora investigan las denuncias presentadas por la Guardia Civil de Tráfico por supuesta falsedad documental contra un ex empleado de la ITV de Morales del Vino. La irregularidad consistiría en que el empleado cobraba los casi 50 euros que cuesta pasar la inspección, pero realmente no hacía el control del vehículo y, al parecer se embolsaba el dinero.
Agentes de Tráfico descubrieron el asunto al pedir la documentación a un conductor y comprobar que aunque tenía el adhesivo en el parabrisas, y la ficha técnica, no le habían entregado el recibo de ventanilla. El conductor desconocía que su revisión no estuviera en regla y, al explicar que él había pagado, la Guardia Civil abrió un a investigación y descubrió nuevos casos. Hasta un total de 24 se investigan en uno de los juzgados de instrucción de la capital, y hay varias más en otro, aunque no se ha precisado cuántas.
La actuación del ex empleado no sólo constituye un delito, sino perjuicios para los automovilistas afectados. De un lado, la infracción por no haber pasado la ITV supone una multa de 150 euros. Pero, además, acarrearía graves complicaciones si se ve involucrado en un accidente, a la hora de que las aseguradoras se hicieran cargo de los daños.
Aunque no se ha dado a conocer el procedimiento que el empleado utilizó para cobrar la ITV sin pasar el control, algunos de los afectados han explicado cómo descubrieron el engaño.
Así, más de uno se enteró en la propia ITV, cuando fueron a hacer la siguiente revisión y les dijeron, en las mismas instalaciones de Morales, que no habían pasado la del año anterior. Ante la sorpresa de los interesados, puesto que habían pagado y tenían la pegatina y hasta la ficha sellada, les indicaron que ya había otros conductores en la misma situación.
Conocidos
En algunos casos, el engaño se produjo cuando el propio empleado, que era conocido de los automovilistas, se ofreció a llevar él mismo el coche a las instalaciones para pasar la revisión y devolvérselo luego con el papeleo cumplimentado. Los dueños del coche le entregaban el dinero y se fiaban de que el trabajador se encargaría de hacer el control técnico del vehículo. Luego, tal como habían acordado, les devolvía el coche y los documentos. Se da la circunstancia de que algunas personas pasaron la revisión de más de un coche por este procedimiento.
Los hechos corresponden, en su mayoría, al año pasado, y el empleado, O. P., fue apartado del puesto cuando se descubrieron las irregularidades.