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47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 26 mayo 2013

Vida y Ocio

09.06.09 -

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El paciente crítico, al que se dedican los intensivistas, está en una fase incompatible con la prevención. Sin embargo, hay uno que les ha hecho reflexionar y decidirse por una 'prevención secundaria'. El doctor Enrique Fernández Mondéjar indaga en los politraumatismos, esos que devienen en un alto porcentaje de accidentes de tráfico. El rastro de alcohol o estupefacientes en la sangre de estos pacientes apunta una constante que de repetirse pone en peligro la vida del paciente y la de los demás. «Suelen ser reincidentes. Por eso se propone un programa de concienciación, antes de que el paciente abandone el hospital, cuando aún está retenido en la cama», explica Galdos. Las conversaciones con la Dirección general de Tráfico y el Ministerio de Sanidad para iniciar un estudio sistemático de este fenómeno están en marcha.
Por otra parte el programa Bacteriemia Zero, que tiene por objeto reducir las bacterias relacionadas con el uso de catéteres endovasculares en pacientes críticos, parece estar dando resultados.
Valladolid dispone de dos unidades de cuidados intensivos en el Río Hortega y el Clínico, que ampliarán su número de camas en breve. El jefe de la primera, Jesús Blanco, señaló la sepsis grave (bajada de tensión arterial que hace peligrar la vida) como enfermedad del 12% de los ingresos críticos. Alcanza una incidencia en la comunidad autónoma de 25-30 pacientes por cada 100.000 habitantes al año. «Hay un enorme margen de mejora en este campo», dice Blanco.
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