«Todo ocurrió tan rápido que casi no sé ni lo que pasó», explicaba poco después del violento intento de atraco a su negocio el hijo de los dueños de la joyería Marifeli, en el vallisoletano barrio de La Victoria. Luis, que así se llama el involuntario héroe, acababa de abrir el local y esperaba en compañía de sus progenitores, ambos de avanzada edad, a su primer cliente del día cuando un joven llamó a la puerta. «Le abrimos porque no parecía sospechoso y enseguida entró de golpe con otro gritando que era un atraco mientras sacaban dos subfusiles», prosigue el testigo.
Eran las 10.35 horas y en el interior del establecimiento comenzaba un asalto cuyos protagonistas, al final, salieron más que escaldados a costa de la inhabitual respuesta de las víctimas. Afuera esperaba un tercer delincuente al volante de un Volkswagen Golf negro con el que salió huyendo enseguida sin esperar, en primera instancia, a sus compinches al ver el revuelo que se formaba dentro.
«Nos encañonaron con los subfusiles y me lancé a por ellos para intentar reducirles sin pensarlo mucho», reconocía después el joven de 30 años. Luis sabía que los ladrones estaban encerrados dentro de la joyería gracias al mecanismo de seguridad de la puerta, que sólo puede abrirse desde el interior accionando un botón. Su suerte estaba echada y al forcejeo con los delincuentes se sumó enseguida su padre e, incluso, su madre, que recibió un golpe en un ojo y tuvo que ser atendida después de lesiones leves y de un ataque de nervios en el Río Hortega.
Ninguno de los asaltantes llegó a utilizar las armas e, incluso, uno de ellos, al verse atrapado, corrió hacia la puerta y, al comprobar que «era imposible abrirla, se lió a golpetazos contra el cristal con la culata del subfusil». Finalmente logró abrir un boquete en la luna de seguridad de la puerta, por el que escapó, huyendo subfusil en mano, rumbo a la avenida de Gijón. Allí, según creen los investigadores, pudo ser recogido por el conductor del Golf y juntos se fugaron al polígono industrial San Cosme, en Villanubla, donde la Guardia Civil localizó el coche. Su compañero, herido grave, fue sujetado por Luis y su padre, y detenido por la Policía.