Ni una, ni dos, ni tres... hasta cerca de una veintena de ovaciones resonaron ayer en el Juan Bravo, más o menos las mismas que los años que cumple la bombonera segoviana después de su reapertura tras la rehabilitación que se llevó a cabo en los ochenta. El teatro de la Plaza Mayor de
Segovia lucía anoche un aspecto peculiar, despojado de su patio de butacas sustituido por una decena de veladores en los que se distribuyeron autoridades, artistas e invitados. No faltó la inevitable alfombra roja de las grandes ocasiones. Más de un centenar de comensales de las artes escénicas se aposentaron en ese aforo para degustar la gala del vigésimo aniversario, una fiesta de cumpleaños que coincidió con la entrega de los primeros Premios Juan Bravo de Teatro, Música y Danza.
El timbre avisó poco despuñes de las ocho y media de la tarde del inicio de esta particular función. El telón se abrió y arrancó el acto con la proyección de un vídeo. Bajo el título tanguero de 'Veinte años no son nada', resonó la voz del actor Paco Valladares «Juan Bravo sí, peor mucho más», anunciaba en el tributo al teatro segoviano realizado por Video On. Las imágenes sirvieron también para promocionar los encantos de la provincia como destino del turismo de convenciones y congresos.
Una que estuvo presente de forma virtual fue la actriz local Lucía Jiménez. Junto a Ángel Corella y al director teatral Juan Carlos Pérez de la Fuente ensalzaron a través del citado audiovisual los valores de Segovia y del teatro cumpleañero, un recinto para conmover, sugerir, emocionar, reflexionar... En definitiva, un espacio para el arte y el ingenio. Tras la despedida del bailarín llegó la primera gran ovación de la velada.
Acto seguido, asaltaron las tablas un grupo de actores que pusieron en escena una original pieza a medio camino entre lo teatral y lo musical y en la que no faltaron los guiños a la televisión y a la danza. El 'Ensayo de la Cueva de Salamanca', basado en un entremés de Cervantes, fue todo un símbolo de la apertura del Juan Bravo a todas las disciplinas artísticas y un exponente de que el espacio escénico segoviano ha sabido combinar vanguardia con manifestaciones más clásicas. En el elenco, rostros populares como el de Olalla Escribano, de 'La Lola' y Paco Vidal, conocido por su papel en la serie 'La señora'. Intercaladas en la representación, la actuación acústica de Belén Arjona y el pequeño recital de música y fusión entre flamenco y danza oriental a cargo de la compañía de Tito Losada Zoe Anwar.
La actriz y presentadora Carla Hidalgo también irrumpió en el 'ensayo' para recorrer cual reportera el aforo de la bombonera en busca de las anécdotas del productor Enrique Cornejo o del director teatral y antiguo responsable del Centro Dramático Nacional, Juan Carlos Pérez de la Fuente.
Y por fin, llegó el gran momento de desvelar la identidad de los primeros premios Juan Bravo. Hidalgo se hizo acompañar de Paco Valladares para ejercer de maestros de ceremonias. Las palmas de las manos se preoaraban para los aplausos. La primera ovación fue para la mejor intérprete de danza, que recayó en Aída Gómez, quien recogió el trofeo diseñado por la Real Fábrica de Cristales de La Granja de manos de Enrique Cornejo. La bailarina dedicó el reconocimiento a sus compañeros y apeló a la unión de esta profesión para que no caiga en el olvido.
La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, dio el premio al que el público en sus votaciones ha considerado como mejor actor, Juanjo Artero, quien se ganó el aplauso popular por su trabajo en 'Seis clases de baile en seis semanas'. El actor recordó en su agradecimiento a su tío Faustino, quien fuera gerente del Juan Bravo y la persona que le metió el gusanillo de las bambalinas y el cine.
Su compañera en la obra, Lola Herrera, recogió el tercer galardón como mejor actriz de manos del viceconsejero de Cultura de la Junta, Alberto Gutiérrez.
En la categoría de espectáculo para niños y jóvenes, el gato al agua se lo llevó la producción 'Alicia atraviesa el espejo'. Recogieron el premio algunos de los integrantes de la compañía Réplika Teatro, encabezados por el cofundador del grupo, Jaroslaw Bielski.
El director del Juan Bravo fue el encargado de otorgar el premio al mejor espectáculo de danza, que recayó en 'Cruz y ficción, Desde lejos y Nine Sinatra songs', de la compañía Julio Bocca y el Ballet Argentino. El bailarín sudamericano recogió el trofeo y agradeció la distinción otorgada por el público, pese a llevar dos años retirado de los escenarios.
Una de las ovaciones más sentidas se la llevó Luz Casal, a la que la votación popular la ha elegido como mejor espectáculo musical. La gallega se acordó de las dos actuaciones ofrecidas en el Juan Bravo en apenas dos años y tomó el galardón como inspiración opara la nueva gira que prepara.