Las ayudas directas para estimular la
compra de automóviles con menos emisiones contaminantes dentro del Plan 2000E entran en vigor hoy con una horquilla entre los 2.000 euros, como es el caso de Castilla y León, y los 1.500, en función de las comunidades autónomas que se han adherido a esta iniciativa.
El Gobierno de España y las marcas automovilísticas garantizan un importe de 1.500 euros para todo el territorio español, pero se elevarán hasta 2.000 euros en comunidades como Castilla y León, Aragón, Asturias y Cantabria, donde los Ejecutivos autonómicos también han aprobado una ayuda de otros 500 euros. El 14 de mayo el ministro de Industria, Miguel Sebastián, se reunió con los consejeros autonómicos del ramo para perfilar la coordinación de estas ayudas sobre el formato propuesto por el presidente del Gobierno de aportar 1.000 euros las marcas automovilísticas, 500 el Ejecutivo y otros 500 las comunidades autónomas.
En esa reunión, algunas comunidades como Madrid, que mantendrá el 20% de descuento sobre el Impuesto de Matriculación, rechazaron la propuesta de la Administración Central, mientras que en el caso de Cataluña, vinculó la concesión de ayudas a los compradores de turismos a la financiación autonómica. Al día siguiente, el portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago, anunció la subvención de 500 euros de la Administración regional, que se sumará a las otras dos.
También distintas marcas de automóviles han puesto ya en marcha ofertas que incluso se elevan por encima de esa cantidad. Aunque en un principio el planteamiento era hacer efectivas las ayudas el 1 de junio, el temor a que un excesivo retraso acentúe el desplome de los últimos meses en el mercado, por la demora en la intención de compra de los consumidores para beneficiarse de las ayudas, ha obligado a este adelanto de fechas.
El Gobierno ha dotado al Plan 2000E con un presupuesto de cien millones de euros y le otorga una vigencia de un año o hasta el agotamiento de los fondos, y con ello se esperan cubrir 200.000 operaciones de compra. Podrán acogerse particulares, autónomos y pymes que adquieran un coche nuevo u otro de menos de dos años de antigüedad con un precio inferior a 30.000 euros a cambio de otro destinado al achatarramiento. Los de segunda sumarán mil euros de ayuda.