Un pequeño milagro en tiempos de desesperanza no vendría mal. El alcalde de
Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, pidió ayer al santo patrón de la calle Platerías «que nos saque a todos de la crisis» y que solucione los problemas de empleo que afectan a la ciudad, con un recuerdo especial para las plantas de Renault e Iveco, motores de la capital. Si el franciscano no está por la labor, pues que nos de salud. El regidor y sus compañeros de la corporación municipal acudieron a la iglesia de El Salvador para conmemorar la festividad de
San Pedro Regalado con la
tradicional misa, la última que Braulio Rodríguez Plaza concelebrará como arzobispo de la Diócesis. La ofrenda floral de los jugadores del club de baloncesto, con bailes regionales y dulzainas incluidas, precedió a una eucaristía que, como es costumbre, llenó el templo. Antes de la homilía el párroco, en nombre de los presentes, deseo al prelado lo mejor en sus nuevos cometidos en Toledo. En el sermón, Rodríguez Plaza ensalzó la figura del franciscano y animó a los fieles a seguir su ejemplo en situaciones complejas como las que atraviesa ahora el mundo. Paz, concordia y la necesidad de luchar por el bien común son los ingredientes de la receta. Tras recordar la biografía del patrón, el prelado concluyó con un mensaje: «Los seres humanos no son grandes por lo que tienen, sino por lo que son; no por lo que mandan, sino por lo que ayudan; no por lo que imponen, sino por lo que sirven a los demás». Rodríguez Plaza aseguró que seguirá pidiendo por los fieles vallisoletanos y recalcó que nunca olvidará a
San Pedro Regalado, «un santo sencillo, pero muy grande».
Toros y garajes de VPO
Además de temas divinos, antes del acto también se abordaron asuntos más del terreno. Entre ellos «el aspecto desolador» del primer festejo taurino de estas fiestas. León de la Riva avanzó que hablará de forma «más seria» con la empresa, «porque
no es razonable que se cobre lo mismo por una corrida con toreros locales con cachés más modestos, que por la de ayer; cuando viene el Madrid y el Barcelona la entrada no cuesta lo mismo que cuando viene el Numancia o el Almería». A juicio del alcalde, los diestros locales «deberían recapacitar un poco sobre su capacidad de atracción cuando insisten en entrar en los carteles».
El alcalde también reconoció que los adjudicatarios de VPO no tienen obligación de comprar la segunda plaza de garaje, aunque acotó que a estas alturas es recomendable que cada familia cuente con dos huecos para el coche. El regidor aseguró que la sociedad municipal VIVA «no tiene nada que hacer» en este conflicto.