El director mundial de márquetin del grupo Renault, Stephen Norman, aseguró ayer que España tendrá una cuota importante en la producción del coche eléctrico de la multinacional, que será lanzado al mercado a partir del 2011.
Stephen Norman hizo esta declaración a un grupo de periodistas en la presentación en Oporto (Portugal) del nuevo Clio III, modelo del que la factoría de Carrocerías-Montaje de Valladolid fabrica 70 unidades al día.
El directivo de Renault, que no amplió muchos más detalles, sí explicó el calendario de lanzamientos del coche eléctrico de la marca francesa, con la llegada en primer término, en el año 2011, de una versión con propulsión eléctrica del comercial ligero Kangoo, un vehículo de carácter industrial y urbano, destinado fundamentalmente a los trabajadores autónomos y a los servicios de transporte dentro de las ciudades.
A continuación, dijo Norman, el segundo será un berlina de mayor tamaño que el Megane. Este modelo se fabricará en la factoría de Bursa, en Turquía, si bien también podría montarse en la fábrica de Palencia, según indicó en febrero pasado el director general del grupo, Patrick Pélata. este segundo modelo será la fase intermedia hasta que en el año 2012 sea puesto en el mercado el primer coche desarrollado expresamente para ser eléctrico, es decir, con una carrocería distinta a la de modelos hasta ahora convencionales en las que sólo se sustituye el motor de explosión y la caja de cambios por un motor eléctrico.
De cuatro plazas
Este turismo de nueva creación, explicó, tendrá una capacidad de cuatro plazas, ofrecerá una autonomía de entre 100 y 150 kilómetros, una aceleración que estará por debajo de los diez segundos y su precio en el mercado rondará los 15.000 euros.
Pélata indicó en febrero que éste sería el vehículo que podría ensamblarse en la factoría de Valladolid, una vez que se ha desestimado su producción en La India. Según los datos que se conocen hasta el momento, se trata de un turismo algo más grande que el Twingo. Pese a que Valladolid es la principal candidata para el modelo, un portavoz de la compañía puntualizó ayer que «todavía no hay nada sobre la producción del vehículo en Valladolid. No hay ninguna decisión tomada».
El objetivo de Renault, añadió por su parte el director de márquetin del grupo desde Portugal, es que la marca domine el mercado en los cinco o diez primeros años de vigencia del coche eléctrico.
La comercialización del coche eléctrico es estratégica para lograr el objetivo marcado por la compañía de liderar la reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera en los próximos años y establecer como marca la media más baja de la industria automovilística.
En relación a la posibilidad de fabricación de coches híbridos, el director general de Renault-España, el vallisoletano Armando García Otero, dijo que la alianza con Nissan posee la tecnología para desarrollar este tipo de vehículos, pero la apuesta de la firma gala es la del coche eléctrico.
Pila de hidrógeno
De hecho, argumentó García Otero, la única inversión que no se ha paralizado en este momento de crisis es la de este tipo de vehículo, al igual que la del coche de pila de combustible por hidrógeno, aunque este pertenece a una fase posterior a la del coche eléctrico puro y los cálculos de su puesta en el mercado rondan el año 2015.
La apuesta de Renault en el coche eléctrico es la utilización de baterías reemplazables, de forma que el propietario de un vehículo no lo sea de las baterías y pague por el cambio y recarga de las mismas en las estaciones de servicio. Esta es la fórmula de la compañía Beter Place, con la que Renault ha firmado varios acuerdos para el desarrollo de implantación del coche eléctrico en distintos países y en algunas ciudades.