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47.315 lectores diarios RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 23 mayo 2012

Palencia

PALENCIA

Más de 600 personas exigen en la calle que los derechos sociales no entren en crisis y reivindican medidas para relanzar el empleo
02.05.09 -

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Dos lemas nuevos irrumpieron ayer en la manifestación del Primero de Mayo en Palencia: «Nuestros derechos no están en crisis» y «Nuestros derechos no son negociables». Las consignas evidenciaban el temor de la sociedad palentina a que la crisis económica no sólo continúe destruyendo centenares de empleos en empresas, comercios y centros de servicios, sino que también ponga en riesgo las conquistas laborales de los últimos tiempos.
Los dirigentes de los sindicatos CC. OO. y UGT, convocantes del Primero de Mayo, habían anunciado que este año el lema de la manifestación se resumiría en 'Frente a la crisis, empleo, inversión pública y protección social' para evidenciar que en este 2009 la lucha se centra en el mantenimiento del empleo ante la incertidumbre y la angustia que viven miles de familias por su futuro.
Pero al final, los sindicalistas no se resignaron a aparcar las demandas sobre los derechos laborales y decidieron corear las dos simbólicas consignas, en una manifestación que fue secundada por más de 600 personas para exigir a las administraciones medidas que detengan la sangría del paro y que impulsen proyectos para relanzar el mercado de trabajo.
La manifestación se inició en el Paseo del Salón y siguió el recorrido tradicional de la Calle Mayor hasta desembocar en la Plaza Mayor. Los participantes se agruparon en torno a una gran pancarta en la que podía leerse 'Por el empleo y la protección social', portada por los responsables de las dos organizaciones convocantes, que durante el itinerario tuvieron que escuchar las críticas de media docena de anarquistas, empeñados en realizar una contramanifestación al estilo de años anteriores. «Que no nos representan, que no». «Abajo los putos sindicatos» y «CC. OO. y UGT, sindicatos del poder» fueron las frases que repitieron sin cesar durante todo el recorrido, en el que estuvieron estrechamente vigilados por varios policías para prevenir altercados como los ocurridos en el año 2006, que desembocaron en denuncias judiciales.
Los sindicalistas evitaron también el choque verbal con los contramanifestantes realizando continuas paradas para distanciarse de sus voces y finalmente alteraron la última parte del camino, accediendo a la Plaza Mayor por la Travesía del Secretario Vázquez, en lugar de hacerlo por la Bocaplaza.
Ya en la puerta de la Casa Consistorial, lugar donde tradicionalmente concluye la manifestación del Primero de Mayo, se inició la lectura del manifiesto reivindicativo, al que siguió la intervención de los responsables sindicales. El secretario provincial de CC. OO., Luis González, recordó los estragos que ha provocado la crisis en Palencia. «Los trabajadores no hemos provocado la crisis, pero sufrimos las consecuencias directas», sentenció, para reclamar un control del dinero público desembolsado para la creación de empleo. González exigió al Gobierno «que no se deje intimidar por los que piden una reforma laboral», dijo, mientras demandó a la Junta «el Eje Subcantábrico para dar una salida a la zona minera de Guardo».
El secretario provincial de UGT, Julián Martínez Calderón, definió la crisis como la falta de crédito a personas y familias para acceder a los bienes y la ausencia de financiación a las pequeñas empresas, que se ven obligadas a cerrar. El sindicalista también recordó el drama de los trabajadores de mediana edad y con baja cualificación que son despedidos y no se pueden volver a reinsertar en el mercado laboral, lo que le sirvió para criticar «a los que se han metido en el charco de proponer una reforma laboral». Calderón acabó su intervención apelando a un control de las subvenciones para crear empleo «con el fin de que no se utilice para sanear empresas», pidió. Las palabras de los sindicalistas fueron escuchadas también por el alcalde, Heliodoro Gallego, y por varios políticos del PSOE.
Además, el Primero de Mayo tuvo otro escenario, la plaza de Abilio Calderón, donde la CGT instaló una 'caseta libertaria' para divulgar sus reivindicaciones.
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