El vertido de agua residuales que el municipio de La Lastrilla realiza al sistema de vertido, tratamiento y tratamiento de Segovia adquirió ayer carta de naturaleza legal merced al convenio firmado por los alcaldes de sendos ayuntamientos. Desde hace años, La Lastrilla, que tiene en la actualidad 2.456 vecinos, vierte sus residuales a la red de Segovia con autorizaciones del Consistorio de la capital que ahora quedan ratificadas, pero a cambio de aportaciones económicas para el mantenimiento y la ampliación de la estación de tratamiento situada junto al cruce de Tejadilla de la N-110 y la CL-605.
Según el texto firmado por Pedro Arahuetes, alcalde de Segovia, y Vicente Calle, regidor de La Lastrilla, a partir de ahora este último ayuntamiento abonará al primero cantidades económicas como contraprestación por este servicio, que serán fijadas con arreglo a la ordenanza fiscal municipal que regula el canon de vertido, tratamiento y depuración de aguas residuales. Para ello, la base de cálculo que se tomará como referencia para la liquidación de las facturas serán los metros cúbicos de agua potable que consuma La Lastrilla.
Además, este municipio se compromete a colaborar en la ejecución del proyecto de ampliación de la Estación de Tratamiento de Aguas Residuales (Edar) de Tejadilla, con la aportación proporcional que le corresponda, en atención al consumo de agua potable que realiza. El resto, conforme a esta misma referencia, corresponderá al Ayuntamiento de Segovia.
El Consistorio de la capital se reserva la titularidad de las instalaciones y se obliga a dar servicio a ambos municipios. Las previsiones en cuanto al régimen de utilización, soporte de gastos, obligaciones y derechos recíprocos se regularán mediante adenda al convenio que ayer fue firmado.
De esta forma La Lastrilla podrá seguir vertiendo sus residuales al colector paralelo al río Ciguiñuela, en los dos entronques actuales, y se garantiza que sus vertidos continuarán siendo tratados en la Edar de Segovia.
Feliz solución
Vicente Calle reconoció que el convenio es «importante» para su municipio, pues se ahorra el coste de construcción de una depuradora propia - «una obra nada cómoda y poco deseable", dijo- y le permite resolver la depuración de residuales de sus nuevos proyectos residenciales y de otra naturaleza. Este es el caso, según citó, del complejo deportivo del área de Los Escobares.
Por su parte, el alcalde de Segovia se felicitó de que ambos municipios hayan acordado formalizar una situación de facto que de no ser resuelta de esta manera podría desembocar en que las aguas residuales de La Lastrilla vertieran libremente al río Eresma.
Ambos regidores compartieron que a este convenio deberían seguir otros en los que los municipios resuelvan sus relaciones de vecindad en beneficio de sus habitantes. Calle apuntó la necesidad de que La Lastrilla se incorpore al servicio de transporte urbano de la capital. «Tiene sus problemas, pero son solucionables, y se reduciría el número de vehículos que desde La Lastrilla se dirigen a diario a Segovia», concluyó.