Psicóloga del gabinete de UGT en Zamora y coordinadora regional de este servicio del sindicato puesto en marcha hace dos años, Benedicta Gayoso ha podido constatar el incremento de trabajadores que acuden a su despacho en el último año, particularmente, a partir de marzo-abril del año pasado, «agobiados» por la situación laboral. Afirma que este aumento es de un 20%, debido a crisis de ansiedad y por depresiones.
-¿Cuál es el problema que le plantean las personas que acuden a consultarle?
-Son cuadros totalmente vinculados a la situación laboral, con crisis de ansiedad o depresiones. Y no es sólo nuestro gabinete el que ha notado los efectos de la crisis; los despachos de abogados laboralistas y el Juzgado de lo Social están saturados por casos de despidos y regulaciones de empleo. En nuestro caso, muchos presentan lo que llamamos ansiedad anticipatoria; empiezan a pensar en lo que puede venir y se angustian. Han visto que han despedido a un compañero o ven los problemas en la empresa y eso les afecta.
-¿Cómo se abordan estos problemas?
-Se trata de trabajar mucho el pensamiento negativo, de hacerles ver que con la queja continua no van a solucionar nada y, además va a afectar a su salud. Y de convencer a la persona afectada de que con esa actitud no va a disfrutar de ninguna actividad gratificante o del propio trabajo. Insistimos en que deben desconectar cuando salgan del trabajo o, si como dicen muchas veces, no pueden dejar de pensar en el problema, plantearles que acoten el tiempo que dedican a la preocupación laboral; por ejemplo, hasta las cinco de la tarde me preocupo, y luego me dedico a otras actividades.
-¿Y cuando el problema ya es real, si le han despedido y está en paro?
-Si ha llegado el problema, es cuestión de plantearse si se debe pensar en que, como la realidad es mala, yo adopto una actitud negativa, o si, pese a ello, se puede adoptar una actitud positiva. En primer lugar, si a una persona le ha tocado estar en paro, lo primero que tiene que hacer es tomarse tiempo para descansar y desestresarse, porque seguro que antes de que le despidieran ha pasado un tiempo de ansiedad. Luego hay que replantearse nuevas vías: bien tomar contacto con personas relacionadas con el mundo laboral para buscar otro empleo, bien formarse para otro empleo que le guste más, o bien pensar en algún aspecto de su vida que antes no pudo desarrollar y este puede ser el momento.
Insomnio y taquicardia
-¿Influyen los estados de depresión y ansiedad en el ámbito familiar?
-Sí, si la persona se instala la queja continua y el pesimismo de autocompasión. Es normal que si siente dolor lo exprese, pero lo fundamental es no quedarse inactivo, y buscar alternativas.
-Las personas que acuden al gabinete de UGT, ¿vienen por iniciativa propia o se les remite desde otros departamentos del sindicato?
-Muchos vienen porque han conocido el gabinete a través de Internet; otros porque estuvo un compañero y se lo ha recomendado... son diversas vías.
-¿Son consultas continuadas?
-En muchos casos, una visita es suficiente; otros repiten si lo consideran necesario. Suelen ser casos leves, con síntomas de insomnio, taquicardias... signos de ansiedad no alarmantes. Si son casos graves, lo normal es que acudan al médico de Atención Primaria y, en su caso, les remita al especialista.